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Reportaje realizado por Laia Ruich y Aitor Marichalar para TV3, Televisión de Catalunya

jueves, noviembre 30, 2006

Ex-alumno curso 1977


Javier Akerman, naturópata e iridiólogo, ex-alumno del profesor Fassman nos envió un mensaje sobre su experiencia con el profesor en 1977. Lo compartimos con ustedes a continuación.

Estimada amiga:
Estaré encantado de colaborar en ello. Su padre ha sido para mi un Maestro, no solo de hipnosis.
Tengo su diploma firmado por él en 1977 en mi despacho. Recuerdo con especial nostalgia los cursos que impartía el profesor Fassman en la sala Cooper de Barcelona o los que también hice a distancia de Dinámica mental: inigualables. Sort tiene "suerte" de tener tan predilecto hijo.
Un cordial saludo,
Javier Akerman
Agradecemos que haya compartido con nosotros su recuerdo del profesor y esperamos que nos cuente más cosas para seguir compartiéndolas con ustedes. Javier está en: http://www.javierakerman.com

Madre y Vida



Muchos amigos nos han pedido que incluyeramos una foto de la piedra en la que el profesor Fassman escribió "A la meva mare, Pilar. Font Vida." Aquí la tienen. Esta piedra se encuentra en una fuente a la entrada del jardín. El tiempo y sus inclemencias han ido borrando las letras, pero no nos decidimos a repasarlas. Ustedes, ¿qué harían?

lunes, noviembre 27, 2006

La despedida

Acabo de grabar una entrevista para el programa “Atrévete” de Cadena Digital que se emitirá algún día de esta semana. Fue una entrevista divertida que me permitió hablar de una de las características más sobresalientes del profesor Fassman: su enorme y muy peculiar sentido del humor. Gracias a la reconocida eficiencia de Javier Cárdenas y al anecdotario humorístico del profesor, nos lo pasamos muy bien y creemos que también se divertirán los oyentes que la escuchen. Sin embargo, surgieron dos asuntos muy serios que necesitan explicación.

En un momento de la entrevista, Cárdenas me preguntó si mi padre había predicho su propia muerte. Contesté con un rotundo “no” porque comprendí en el acto que no era el momento adecuado para extenderme en explicaciones. La radio tiene su tiempo y una respuesta afirmativa sin matices hubiera supuesto una frivolidad que, tratándose del fallecimiento de mi padre, me resulta, naturalmente, inaceptable. Mi padre no predijo su muerte -como publicó un diario de la provincia de Lleida en grandes titulares a los pocos días de su fallecimiento- al modo en que un futurólogo hace sus predicciones en la prensa. No dijo a nadie que se moría y me consta sin ninguna duda que todos cuantos han afirmado lo contrario se lo han inventado. Pero, ¿sabía que su hora estaba próxima aunque no lo dijera? Tenemos indicios incuestionables para afirmarlo.

José Mir Rocafort, Fassman, padeció, durante nadie sabe cuánto tiempo, un cáncer osteogénico. Sufrió sus síntomas sin decírselo a nadie y sin acudir a su médico hasta que no pudo caminar. A sus ochenta y tres años decidió seguir impartiendo sus clases como si no le estuviese pasando nada, recurriendo a un bastón cuando la pierna enferma ya no le respondía. Siguió atendiendo a sus alumnos hasta en la habitación del hospital en el que estuvo ingresado unos días y siguió atendiéndolos en su casa hasta que la metástasis y los medicamentos hicieron mella en su cerebro y ya no pudo hablar. A nadie habló de su enfermedad y nunca mencionó la proximidad de su muerte. Del mismo modo en que decidió seguir trabajando, decidió guardarse lo que pensaba y lo que sentía sobre su propio fin. ¿Qué sabemos entonces? Sólo lo que pueda considerarse revelador en dos experiencias muy personales.

Volví a la casa de Sort con mi familia en agosto de 1991, dos semanas después del fallecimiento de mi padre. En la sala, sobre una butaca, encontramos un periódico abierto. Era del 11 de abril, sólo una semana antes de que mi padre decidiera, finalmente, ir al médico. Nos extrañó, tanto como encontrar varias almohadas al pie de su cama, evidentemente utilizadas para levantar las piernas. ¿Pero cómo había podido mi padre conducir de Barcelona a Sort -más de tres horas de viaje- en su estado y por qué no se lo comunicó a nadie? Un amigo suyo del pueblo nos confirmó que, en efecto, mi padre le había llamado por teléfono desde Sort en la noche del 11 de abril para decirle que estaba en la casa. Quedaron en verse al día siguiente, pero no se vieron. Mi padre volvió a Barcelona al amanecer, otras tres horas de viaje y de un dolor inimaginable. ¿Por qué quiso sufrirlo para pasar una sola noche en su casa de Sort, enfermo y solo?

Tardamos muy poco en encontrar la respuesta en el jardín. Junto a una fuente de piedra que está en la entrada, había un bote pequeño de pintura azul y una brocha. En una de las piedras de la fuente mi padre había pintado en grandes caracteres el nombre de su madre, Pilar, y la palabra Vida. Entendimos entonces aquel viaje relámpago, doloroso y arriesgado. Antes de permitir que los médicos le confirmaran lo que ya sabía, José Mir Rocafort había querido despedirse de su pueblo, de su casa y de la vida cuyo fin percibía. En ese momento, probablemente el más intenso de su vida, quiso rendir un último tributo a la persona que más había amado: su madre.

Otra de las preguntas de Javier Cárdenas fue si mi padre creía en fantasmas y si había tenido alguna experiencia con ellos. Nuevamente hubiera necesitado más tiempo del que concede una entrevista en la radio para matizar la respuesta. El tema de la presencia visible de espíritus en el mundo de los vivos es de una complejidad que no puede despacharse con un par de anécdotas El profesor Fassman nunca se lo tomó a la ligera y nosotros queremos mantenernos fieles a su pensamiento y a su modo de hacer. El espacio de esta bitácora también es limitado y no permite tratar el tema en profundidad. Lo haremos en la biografía. Pero sí puedo adelantar aquí una respuesta a la pregunta de Cárdenas, otra vez con un testimonio personal. Tuve una larga conversación a solas con mi padre en el hospital donde fue operado por una fractura espontánea del fémur. Entre otras cosas me contó, sin ningún dramatismo, con absoluta naturalidad, que hacía varios días que, cada noche, recibía la visita de su madre.

miércoles, noviembre 22, 2006

La lotería

Nos han hecho varias consultas sobre la relación del profesor Fassman con la lotería de Sort. Respondemos, en primer lugar, a un comunicante anónimo que dice saber que el profesor Fassman le aconsejó al lotero de la famosa administración "La Bruixa d'Or" que cambiara de local cada cuatro años porque de ese modo le tocaría el gordo. Nos pregunta qué hay de cierto en ello y si el lotero tiene la intención de volver a cambiar de local.

La verdad es que de cierto, nada en inguna de las dos preguntas. Si Fassman llegó a decir algo semejante al lotero, no cabe de duda de que lo hizo en broma. Fassman decía, lógicamente, que era imposible que la mente pudiera influir en la mecánica de las bolas y los bombos. Alguna vez realizó el truco de depositar el número ganador en una caja ante notario, como lo hizo recientemente Anthony Blake con una brillante puesta en escena. Y muchas veces daba un número de la suerte a quien se lo pediera. En estos casos lo explicaba diciendo que quien estaba convencido de su poder para adivinar números ganadores, no aceptaba una respuesta racional. Más valía, por lo tanto, darles algo, que no una negativa estéril.
Esta norma de conducta -por llamarlo así-, le jugó una mala pasada en una ocasión. Fassman llegó a La Habana con Deyka y su representante, Antonio Toscani, en 1949, contratado para realizar varios espectáculos. A efectos de promoción, én aquella época se llevaba a periodistas y fotógrafos a la escalerilla del avión para recibir a las celebridades. Fassman contaba que uno de los periodistas que había ido a recibirle se había puesto particularmente pesado insistiendo que dijera qué número saldría premiado en la lotería y que, para sacárselo de encima, le espetó los primeros números que se le pasaron por la imaginación. La cifra que Fassman dio fue publicada en la prensa y días después coincidió con el primer premio de la lotería.
Los efectos de esa coincidencia fueron muy desagradables. Por una parte, Fassman no podía salir ni al vestíbulo del hotel sin verse asediado por gente que le pedía el número ganador del sorteo siguiente. Por otro, pasó un rato de profundo malhumor expresado en voces que sólo sus paisanos habrían podido entender claramente. Fassman recriminaba al universo entero y sobre todo a sí mismo no haber comprado el número en cuestión. Le afectó especialmente el titular de uno de los periódicos: "Fassman millonario al adivinar el número ganador." Su reacción fue impublicable.

"Fascinación"

La web “Fassman, la biografía” ha absorbido todas nuestras horas. La hemos modificado y a partir de ahora se irá actualizando con periodicidad semanal. Queremos que sea una página viva y dinámica que sirva como fuente de información y referencia tanto sobe la vida del profesor Fassman como sobre los temas de parapsicología e hipnosis.
Pero su parte más dinámica seguirá siendo esta bitácora.
Aquí daremos las noticias sobre la marcha del proyecto para la biografía del profesor; publicaremos los comentarios más interesantes que se reciban aquí y en la web y responderemos a las consultas de los visitantes que puedan tener interés general. Lo más importante, sin embargo, seguirán siendo las notas biográficas y las anécdotas.
NOTICIAS
Hemos recibido la película “Fascinación” filmada en Buenos Aires, Argentina, en 1949 y protagonizada por Arturo de Córdoba. El Profesor Fassman tiene una aparición estelar de unos minutos representándose a sí mismo. La película pertenece a la colección de nuestro amigo Néstor Larrart, Rodomago, que nos envió una copia digitalizada, junto a unos programas de mano originales de dos espectáculos del profesor presentados en el Teatro Odeón, uno fechado en 1950 y el otro sin fecha que datamos entre 1956 y 1960 por aparecer, como ayudante del profesor, la Sra. Anna Fay, su pareja en aquellos tiempos. Agradecemos profundamente la generosidad y las molestias que se tomó Néstor y la mediación de nuestro amigo Enrique Estéguy, Abracadabra, que nos puso en contacto con él. En nombre del profesor Fassman, gracias de todo corazón a los dos.Publicaremos en la web a la mayor brevedad posible las escenas en las que aparece el profesor Fassman.
  • Recibimos la película y los programas con gran emoción. En el programa de 1950 aparece Deyka, una mujer con unas dotes extraordinarias que, como explicamos en una entrada anterior, tuvo una importancia decisiva en el espectáculo del profesor y en su propia biografía. Durante diez años les unió el matrimonio y el trabajo; durante casi cuarenta años más, les unió una hija en común; la atracción mutua, nunca superada, les unió durante toda su vida.
Y ahora vamos a confesar que la película nos daba un cierto reparo. Mi padre me había contado los avatares de la filmación. Para él, la experiencia fue tan desagradable que juró no volver a participar en otra película en su vida, y lo cumplió. En primer lugar, tuvo que meterse en un tanque de agua por exigencias de la escena en que una habitación se inunda. Era invierno y el agua estaba fría. Pero lo más irritante, contaba, fue que le sometieron a sesiones de maquillaje en las que le rizaban el pelo. Puede parecer algo trivial, pero yo comprendía su horror. Fassman era un hombre de su época, abierto y receptivo en su trabajo, pero tradicional en su vida privada. Le parecía que las tenacillas faltaban el respeto a su condición viril. Por otra parte, tenía un pelo hermoso y saludable que conservó hasta sus ochenta y tres años. Uno de los pasatiempos de mi infancia era ensayar peinados en su cabeza sentada en sus piernas. Algunos adultos procuraban apartarme en cuanto me veían con el peine, pero mi padre se prestaba a mi juego aunque el momento pareciera inoportuno a los demás. En sus últimos días, aún se enorgullecía de que a mi me gustara tanto su pelo.
Más allá de las anécdotas triviales, su participación en la película le produjo un malestar tan profundo que aún le duraba al recordarlo muchos años después. Por una parte, permitió que copiaran un número de su espectáculo revelando el truco. El número en cuestión era el truco del juego de palabras con que se descubre que el mentalista Víctor, Arturo de Córdoba, es un farsante. Fassman sabía que los trucos que utiliza un ilusionista no afectan a su honestidad y más tarde comprendió y manifestó en varias ocasiones que la revelación de esos trucos era una estupidez de mal gusto puesto que sólo servía para privar de ilusión al espectador (ver “Fassman y el ilusionismo” en la página "Temas"de la web).
Con esos antecedentes, pusimos la película enseguida con todos los reparos del mundo. Y nos llevamos una sorpresa, una sorpresa muy agradable porque muchas otras personas querían ver esa filmación. El profesor Fassman actúa representándose a sí mismo y el guión le trata con gran dignidad durante los escasos minutos en que aparece. Víctor, el mentalista representado por Arturo de Córdoba resulta ser un un farsante -algo muy discutible, como ya hemos dicho-, pero otros personajes dejan bien claro que el profesor Fassman es un hipnotizador reconocido por su trabajo y su seriedad. Además, el pelo rizado tampoco le sentaba mal.
Por las objeciones que el profesor Fassman manifestaba, nos cuestionamos la conveniencia de exhibir la película completa. Creemos haber encontrado una solución al dilema. Si llega a hacerse una exhibición pública en Sort, traeremos a un ilusionista que explique la naturaleza y la honestidad de esa profesión.
  • Nuestra amiga Genoveva Puiggrós, de Barcelona, tuvo la gran generosidad de pedir a TV3, la televisión de Cataluña, todos los programas en los que apareció el profesor Fassman. Nos regaló los vídeos, de cuatro horas de duración, y ahora nos anuncia que nos traerá a casa la versión en CD para que podamos publicar extractos en la web. Nos alegra poderle dar las gracias, en este caso, personalmente.

martes, octubre 31, 2006

Respuestas

Ayer recibimos un mensaje muy divertido de un visitante anónimo. Como el humor era una cualidad que Fassman cultivaba y recomendaba, y como es una de las mejores cosas que se pueden compartir, publicamos aquí el mensaje íntegro para regocijo de todas las visitas.
Hola, escribo para deciros que el profesor Fassman hipnotizó a mi abuelo y le hizo clavar dos palos y unirlos con un hilo de metal para poder tender su ropa (la de Fassman), simplemente porque no tenia ganas de hacerlo él mismo. Quisiera pedirle a vd., MMIR, si es quien dice ser, que me pida perdón en nombre de su padre por hacer trabajar a mi abuelo hace unos treinta años en contra de su volundad. Atentamente, Anónimo
Apreciado anónimo: En primer lugar le aclaro que sí soy quien digo ser, o al menos eso me parece. No sé si los demás estarán de acuerdo porque sabido es que una cosa es lo que somos, otra lo que creemos ser y otra lo que creen que somos quienes creen conocernos.
En cuanto a la anécdota de su abuelo, nadie que conociera a Fassman la pondría en duda. En Sort aún viven testigos que vieron a un paisano subirse a un árbol frente al café Pessets convencido por Fassman de que era un mono; testigos que vieron en lamentable estado de embriaguez a un grupo de clientes del bar Coyote después de haberse tomado varias rondas de lo que Fassman les hizo creer que era aguardiente, aunque en realidad les habían servido agua; testigos que vieron cómo un grupo de personas que estaban en un café de la gasolinera de Rialp, se lanzaba, bajo los efectos de una sugestión de Fassman, a apagar con cubos de agua un fuego inexistente en uno de los surtidores de gasolina. Dicen que en Bilbao, en los años cuarenta, convenció a un compañero de tertulia en un café de que se le estaba hinchando la cabeza. El pobre hombre se levantó despavorido para ir al médico. Lo más curioso del caso es que cuando intentó ponerse el sombrero para salir del café, la cabeza no le entraba. Hay cientos de anécdotas de este tipo reveladoras, no sólo del extaordinario poder de sugestión del profesor, sino de su muy personal sentido del humor.
Así que a su abuelo le hizo montar un tendedero. Comprendo su indignación y me disculpo, sin ningún inconveniente, en nombre de mi padre. Consuélese considerando que su respetable abuelo no tuvo que subirse a un árbol en la vía pública, ni salir de un bar borracho perdido, ni echarle cubos de agua a un surtidor helado, ni luchar infructuosamente por ponerse en la cabeza hinchada su sombrero de toda la vida. En fin, que podría haber sido algo peor.
Millones de gracias por su colaboración y no dude en contactar con nosotros si se entera de otro de los experimentos de hipnosis con que el profesor se divertía, poniendo a prueba a sus amigos.

domingo, octubre 29, 2006

¿Como abordar la biografía?

Curiosamente, el número de visitas a esta bitácora y el tiempo que se quedan sus lectores se han disparado a partir de la entrada anterior. Son muchos y en lugares muy distantes los que ahora comparten con nosotros algo que se había quedado dentro del ámbito estrictamente familiar. Quiero creer que a mi padre le complace. En sintonía con lo que esperan nuestros lectores, hoy queremos aclararles un poco más lo que nos proponemos.

Nos planteamos escribir la biografía del profesor Fassman durante una ceremonia muy significativa en la que el alcalde de Sort, Sr. Agustí López Pla, pronunció un discurso y haciendo referencia al profesor dijo que, si nadie escribía su vida, acabaría convirtiéndose en una leyenda. Tomé la decisión de hacerlo en ese mismo momento y unas semanas después empecé a trabajar en el proyecto con Ana Braga. En el punto de partida establecimos unas coordenadas para orientarnos por el camino. Ahora queremos compartirlas con vosotros de un modo esquemático.

  • Incluir sólo aquellas anécdotas de su vida profesional que revelen una faceta de la personalidad de José Mir Rocafort, Fassman, el modo individualista y único en que desempeñó su trabajo y las ideas que dirigían su labor. Por el mismo motivo, las personalidades importantes que conoció sólo se incluirán cuando estén unidas a circunstancias relevantes de su vida o de su trabajo.
  • Incluir anécdotas de su vida personal necesarias para comprender al hombre. Dentro de los límites que impone el respeto y los lazos familiares, incluiremos todo cuando pueda aproximar su personalidad al lector interesado en conocerle. La entrada anterior de esta bitácora ha sido una muestra de nuestra intención de mostrar al hombre en su ámbito más íntimo.
  • Incluir sus ideas y el modo en que las trasladó a su trabajo. Esto supone tratar en profundidad la hipnosis, la parapsicología y lo que él llamaba dinámica mental aplicada, desde su punto de vista.
    Fassman fue un personaje controvertido en varios campos. Algunos ilusionistas le reprochan haber dejado el espectáculo; los que entienden la parapsicología exclusivamente como investigación de casos y exposición de resultados, cuestionan que fuese parapsicólogo: algunos psicoterapeutas ponen en duda su trabajo como hinoterapeuta por relacionarle con el ilusionismo, ignorando el trabajo que realizó en su despacho y la cantidad de cursos de hipnosis para médicos que impartió en España y en América; otros, por último, confunden su método de dinámica mental con los tantos métodos y cursos de autoestima que ofrece el mercado. Ya es significativo que, a pesar de tantas descalificaciones, el número de pacientes y alumnos del profesor aumentara de día en día y de país en país y que, dieciséis años después de su muerte, le sigan recordando. Esto hace suponer que las controversias obedecen a la falta de información. La biografía debe llenar estas lagunas de tal forma, que resulte útil como libro de referencia y estudio para quienes quieran continuar su trabajo.
  • Procurar, por difícil que resulte, tratar al personaje y su trabajo con la máxima neutralidad.
    Este parámetro que, por razones obvias, supondrá un enorme esfuerzo al hablar del hombre, de su familia y de sus relaciones y actitudes personales, no ofrecerá dificultad alguna a la hora de tratar su trabajo.
    Profesionalmente no pertenecemos al mundo de los fenómenos paranormales. Nuestra postura con respecto a estos fenómenos es estrictamente agnóstica. Nuestra intención es, por lo tanto, exponer los temas con neutralidad permitiendo que el lector extraiga sus propias conclusiones.
  • Exponer y procurar esclarecer sólo aquellas polémicas en las que haya participado el profesor en vida.
    Suponemos que, como en todos los ámbitos profesionales, existen en este campo enemistades. Francamente, ni las conocemos ni nos queremos enterar. La única opinión negativa que influirá en nuestro trabajo es la que tenemos contra los profesionales fraudulentos que perpetran timos aprovechándose de la credulidad de sus clientes.

Por último, queremos responder a una pregunta que nos han hecho varios lectores. ¿Cuándo saldrá la biografía? Nos hemos marcado un año para catalogar el material del que disponemos, recabar más información y material a través de la web y realizar la tarea de investigación necesaria. La redacción definitiva podría requerir unos meses más.


Queremos que sepáis que hacemos un seguimiento diario, tanto la web como de esta bitácora, y que cada día respondemos personalmente a quienes contactan con nosotros. En la sección de temas de la web agregamos un nuevo artículo cada semana. Esperamos vuestra colaboración, ya sea con un artículo o con vuestras opinión en el libro de visitas. Para abrir más puertas al conocimiento y a la diversión a todos los que quieran estar un rato con nosotros, hemos introducido nuevos enlaces, algunos a programas de radio dedicados a lo paranormal.

Gracias otra vez por acompañarnos.