Reportaje realizado por Laia Ruich y Aitor Marichalar para TV3, Televisión de Catalunya

domingo, enero 14, 2007

Otro paso adelante



Empieza el año de un modo inquietante en todo el ancho mundo. Circunscribiéndonos a España, estos primeros días resultan desoladores: búsqueda de dos víctimas de un atentado terrorista, descubrimiento de los cadáveres, escenas de dolor, entierros. Los medios de comunicación, con machacona insistencia, hablan de fracaso, de crispación, del derrumbe de la esperanza. El tiempo se une al desconcierto y se estanca en una extraña primavera otoñal apagando la ilusión de los deportistas de invierno. Parece que todo conspirara con el fin de paralizarnos. Pues bien, éste es el momento de recordar que seguimos teniendo la última carta en la mano, porque el triunfo o el fracaso de esa conspiración de las circunstancias sigue dependiendo, única y exclusivamente, de nuestra voluntad.

Estamos sujetos a mensajes que pretenden mantenernos en un estado permanente de miedo. Eso hacen los medios de comunicación de la mañana a la noche recordándonos constantemente la inseguridad en que vivimos, las posibilidades de contraer un cáncer, de no poder pagar una hipoteca. Y es sabido que el miedo paraliza. La naturaleza nos ha provisto con un instante de quietud ante la amenaza en que el cuerpo y la mente, en el caso de los seres humanos, se disponen a huir o a luchar. Pero esa parálisis inicial tiene dos salidas. Podemos resignarnos a ser receptores pasivos de mensajes que nos apabullan y estancarnos en la sordidez de una rutina sin ilusiones y sin esperanza, o podemos plantar cara a la adversidad y seguir adelante con la certeza de que nuestra lucha por mejorar las circunstancias no será nunca inútil, porque en esa lucha conseguiremos siempre mejorarnos a nosotros mismos.

Éste es el mensaje que de un modo u otro pretenden transmitir todos los métodos de superación personal, incluyendo, por supuesto, la Dinámica Mental del profesor Fassman. En su biografía intentaremos descubrir las fuentes en que se inspira su método, los fundamentos en que se basa, el modo en que el profesor fue desarrollando esos principios en sus cursos y ciertos efectos que escapan a las explicaciones racionales. Claro que en estos tiempos, a todo se le exige la cualidad de práctico y vigente. ¿Sirve para algo, hoy en día, indagar en la vida y los trabajos del profesor?

La respuesta es afirmativa se mire desde donde se mire. Quien se acerque a la vida de Fassman buscando entretenimiento, sin duda lo encontrará. Tres cuartos de esa vida transcurren en diferentes países envueltos en la aureóla del espectáculo, dejando un rico anecdotario que corría de boca en boca por toda América en los 50 y principios de los 60 cuando no disponíamos de la minuciosa y apreciadísima labor del periodismo del corazón. Era la época romántica en que los periodistas esperaban a las personalidades en las escalerillas de los aviones, en que un ilusionista asombraba a salas llenas de un público ingénuo que se dejaba arrastrar a la ilusión disfrutando intensamente del espectáculo, en que el éxito situaba a un mentalista en un nivel casi sobrenatural creando a su alrededor una corte de admiradores y, sobre todo, admiradoras incondicionales. La biografía de Fassman ofrece un viaje a aquellos lugares y a aquellos tiempos para compartir la diversión que él mismo disfrutó mientras la disfrutaba su público. ¿Y luego?

Cuando en los sesenta Fassman decide dar a su vida lo que parece ser un giro radical dedicándose a impartir cursos y a atender pacientes, se desata a su alrededor una auténtica campaña de acoso y derribo. Por diversos motivos y desde diferentes flancos, se le acusa de ser un charlatán y se intenta, incluso por vía judicial, retirarle de su trabajo. Fassman pasa entre el tumulto sin inmutarse, sin perder el sentido del humor, sin considerar ni remotamente la posibilidad de retirarse. No pasó mucho tiempo hasta que los que no pudieron vencerle, intentaron unirse a él. Fassman acogió a los admiradores convertidos y a los imitadores que empezaron a aparecer por todas partes con la misma sonrisa con que había acogido sus denuncias. ¿De dónde le salía con absoluta naturalidad la sangre fría, la indiferencia ante la adversidad, la constancia en el trabajo pasara lo que pasara? Fassman tardaba en superar un obstáculo lo que tardaba en divisarlo y pasar por el lado, un tiempo brevísimo considerando que muchas veces presentía el obstáculo antes de que cualquiera pudiese divisarlo. En sus cursos enseñaba diferentes técnicas para superar las limitaciones y enfrentarse a los problemas. En su vida privada, bastaba observarle para comprender que no repetía conocimientos adquiridos en otras fuentes. Él mismo era la muestra de la efectividad de sus técnicas y su vida ofrece el más práctico manual para ir trabajando por la superación.

Y a los aficionados al misterio, ¿tiene algo que ofrecerles? Toda la vida de Fassman fue un misterio, tanto o más apasionante de investigar que el que entrañan las casas encantadas y los fenómenos llamados paranormales. Deshauciado en el momento de nacer, su primera infancia desborda lo que en narrativa se consideraría verosímil. Pasó los primeros meses de su vida luchando contra la muerte y los primeros años recordando que su supervivencia era prácticamente un milagro. Esos momentos cruciales tuvieron dos consecuencias. Por un lado, su familiaridad con la muerte, como si al haber tenido tan cercano ese momento final cuando su vida apenas comenzaba, hubiese aprendido a divisar a lo lejos su presencia. Por otro lado, su convencimiento de que estaba preparado para luchar contra todo y de que conseguiría todo lo que se propusiera. Hoy consigue seguir frente a las candilejas después de décadas retirado de los escenarios y de dieciséis años retirado del mundo. Miles de personas, desde todos los continentes, están acudiendo a la página en la que se habla de él; unos para recordarle y otros para conocerle. Fassman sigue siendo, como lo fue durante toda su vida, un fenómeno insólito y, desde luego, misterioso.

Y por llevar la contraria a este aparente estancamiento de tantas cosas, lá página del profesor Fassman ha tenido unos días muy movidos.





  • Algunas webs amigas nos han pedido artículos sobre el profesor que iremos entregando entre hoy y mañana.

  • El pasado viernes, Alex García nos hizo una entrevista en su programa Boira de Tarragona Radio. Pueden oirla en la página de Boira. Uno siempre se queda con la sensación de que ha dicho mucho menos de lo que quería decir. Es muy difícil hablar de una personalidad y de una vida tan complejas como las del profesor en el tiempo de una entrevista radiofónica y, como he explicado en otras entradas de este blog, preguntas como si veía fantasmas son de difícil respuesta si no hay tiempo para matizar. Pero la difusión de nuestro proyecto siempre se agradece y queremos darle las gracias de todo corazón a Alex García, director de Boira. http://www.boiramisterio.com/

  • El profesor Marín, receptor del primer diploma que el profesor Fassman entregó en España, nos envió una foto del diploma y una colaboración que próximamente aparecerá en la web.

  • A partir de mañana, la web ofrecerá las novedades prometidas y la sección de memorabilia irá creciendo durante toda la semana.


Bienvenidos todos los que nos visitais por primera vez y gracias a todos los que volvéis. Seguimos trabajando para que la web y la biografía vayan creciendo, y seguimos esperando vuestras colaboraciones. Que los próximos días desmientan todos los malos augurios con que ha empezado el año y que todos podamos sentirnos un poco responsables de la mejoría general.

Fotografía de Jorge Sallies. Derechos reservados. Se encuentra en: http://www.tierradelfuego.org.ar/webcam/anteriores.php?imagen=20041012-33

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