Reportaje realizado por Laia Ruich y Aitor Marichalar para TV3, Televisión de Catalunya

miércoles, diciembre 20, 2006



Os deseamos las mejores fiestas y un año de paz.

lunes, diciembre 18, 2006

Polémica

No cabe duda de que la polémica, inteligente o no, entretiene. Tampoco cabe duda de que el entretenimiento se ha convertido en una necesidad vital para todos los que tenemos que luchar por la supervivencia en este ajetreado siglo. Así que, después de pensárnoslo durante bastante tiempo, hemos decidido compartir con vosotros ciertos temas polémicos que algunos amigos nos han planteado en sus mensajes y que, hasta ahora, hemos estado tratando en privado. Aquí va el primero.
Quien busca por Google escribiendo la palabra Fassman, se encuentra, en primer lugar, un artículo sobre el profesor aparecido en Akásico. La segunda entrada corresponde a un blog de contenido político en el que Fassman aparece, gracias a la imaginación del autor, comparado con el Sr. José Luis Rodríguez Zapatero. Para atribuir al presidente del gobierno facultades hipnóticas como las de Fassman, este señor cuenta en su blog que presenció y participó en un espectáculo de hipnosis del profesor, que se dejó inducir como los demás a lo que el profesor quiso inducirle, y que luego se dio cuenta de que todo había sido un truco. Termina lamentándose de que el profesor muriera llevándose el importe de su entrada.
Supongo que este señor sabe perfectamente, como lo sabemos todos, que nunca se ha dado el caso de que a alguien se le deuelva el importe de la entrada por una película o un espectáculo cualquiera que no le haya gustado. Ese lamento no debe ser, por lo tanto, más que un recurso retórico para dramatizar su narración. Además, considerando que el pobre estuvo ardiendo un buen rato de vergüenza propia y ajena, según él mismo manifiesta, más bien parece que, lejos de aburrirse, disfrutó durante un buen rato lo que ahora llaman un "subidón." Esto, por sí solo, haría injusta su queja, pero el destino -¿o tal vez una causa paranormal?- ha hecho que este señor contrajera, al cabo de muchos años, una deuda de gratitud con el profesor Fassman que supera con creces el importe de una entrada de teatro. Paso a explicar en qué consiste la deuda y vosotros juzgaréis quién le debe a quién.
La primera vez que visitamos el blog de nuestro vecino para responder al mensaje de una amiga del extranjero que no entendía los líos políticos de nuestro país ni qué hacía el nombre de Fassman en ese berenjenal, nos encontramos con una página que languidecía desde el 2004, fecha de su última actualización. Poco después, nuestra bitácora y la página oficial de la biografía del profesor Fassman empezaron a subir en los índices de Google como iba subiendo el número de visitas. Pues bien, ahora sabemos que el batiburrillo de nuestro vecino de Google está disfrutando de una revitalización gracias a la cantidad de personas que, habiéndose enterado de nuestro proyecto en los medios, buscan la página de Fassman escribiendo sólo su nombre. Tanto se ha reanimado, que su dueño ha modernizado el formato y ha puesto al corriente la fecha de actualización. Lo que no ha cambiado ni en una coma ha sido el texto de 2004. Sigue siendo exactamente igual, y se comprende. ¿Por qué iba a actualizar sus críticas al presidente del gobierno utilizando otros recursos cuando el nombre de Fassman le ha ido tan bien?
En cuanto a la supuesta sobrina de Fassman que en ese blog le da la razón al dueño y afirma conocer los trucos que utilizaba su "tío", sólo puedo decir que no tengo constancia de que alguien haya perdido el juicio en la familia de mi padre. De lo que sí estoy segura es de que mi padre nunca compartió con nadie los trucos que pudiera haber en números exclusivamente suyos. Teniendo yo diecisiete años le pedí que me revelara el secreto de "El crimen perfecto." Se trataba de un número espectacular en el que Fassman encontraba, con los ojos vendados, un puñal previamente escondido en la platea por un voluntario, una "víctima" previamente selccionada entre el público, y el lugar exacto del cuerpo de la víctima en el que otro voluntario, el "asesino," había asestado la puñalada mortal marcándolo con tiza. Mi padre me clavó los ojos sonriendo con su sorna de sabio pallarés. "Te lo cuento el día que te dediques al teatro," me dijo. La negativa no podía ser más rotunda porque los dos sabíamos que no existía ni la más remota probabilidad de que ocurriera tal cosa.
Algunos amigos nos dicen que hagamos algo contra este blog y otros de la misma índole en los que unos ingenios brillantes han inmortalizado el simbiótico nombre de Zapafassman. Lo único que podemos y queremos hacer es desearles sinceramente que disfruten su ascenso en los índices. Lástima que ya no puedan pagar su deuda con el profesor en este mundo. Tal vez en el otro, cuando les llegue la hora que nos tiene que llega a todos. ¿Quién sabe?

martes, diciembre 05, 2006

Una red de recuerdos


En dos meses la web ya ha pasado de las 3.000 visitas. Esta bitácora, que fue su humilde predecesora, está recibiendo un promedio de 50 visitas diarias desde que pusimos el contador hace menos de un mes. Pasan de 300 los mensajes, cartas, llamadas que nos han llegado de sitios que esperábamos -países de América en los que el profesor trabajó muchas veces- y otros que nos han sorprendido -Francia, Suecia, Luxemburgo, Escocia. Hemos contestado toda la correspondencia con sincero agradecimiento y algunos mensajes con la alegría de saber que son el principio de una amistad duradera. Algunos piden información, otros la ofrecen y otros se ofrecen ellos mismos para participar en las actividades que estamos preparando para el 2009.

Ana, la webmaster, está pegada al ordenador a tiempo completo para organizar y publicar el material. Después de varias peripecias por imperativo de la técnica, este fin de semana podrá publicar, finalmente, los anunciados vídeos y una sorpresa que a muchos hará volver a la página con asiduidad durante mucho tiempo.


Pero hoy, además de compartir con todos vosotros la alegría de los resultados, queremos hablar del pueblo adelantando un poco del próximo tema de la web.

La fotografía que inicia esta entrada es un trozo de la Calle Mayor de Sort, una calle estrecha, antigua, con sus porches de piedra, como tantas otras de nuestros pueblos de montaña. La de Sort exhibe su prosperidad en las dos hileras de tiendas que la recorren de principio a fin sin interrupción. Es una calle contenta porque de la mañana a la noche la caminan propios y forasteros que venden, compran, miran con la atención del turista, saludan al vecino y se paran a conversar.

¿Y no es eso lo que ocurre en cualquier calle mayor de cualquier pueblo turístico? ¿Qué tiene Sort de especial? Fassman decía que todo. La parte antigua, donde pasó su infancia, está enclavada en una montaña pedregosa bajo la protección del castillo que fue de los condes del Pallars. Un río furioso discurría tocando las casas. El agua y la piedra se retaban y esa lucha sorda concentraba la energía que se le atribuye a los lugares sagrados. Para Fassman, Sort era uno de esos lugares que conmueven de forma radical a quienes son capaces de percibir fenómenos que sólo pueden percibirse a través de la fe.

El pueblo ha cambiado mucho en lo últimos años, en apariencia. Hace mucho que se llevaron el río al otro lado del valle para ganar tierra donde entretenerse en las terrazas de los cafés, pasear, vivir. Pero desde la altura de la Plaza Mayor se sigue escuchando el rumor, a veces rugido de sus aguas, en peremne batalla con las piedras. Esos dos elementos en fricción bajo un cielo único determinaban, decía Fassman, el carácter de su gente. Gente de apariencia granítica forjada por los siglos en que habían de arrancar a las piedras su supervivencia, pero sensibles y hasta sentimentales por dentro, allí donde las emociones fluyen en secreto como las aguas subterráneas que recorren esta tierra.

Seguiremos tratando este tema en el próximo artículo de la web y aún con más intensidad en la biografía. Porque vale la pena desmenuzar cuanto pueda tener de especial un lugar en que se han producido dos fenómenos tan insólitos como el de Fassman y, con las debidas diferencias aunque no menos sorprendente, el de la lotería.

No queremos marcharnos sin agradecer a Tintorer su llamada ofreciéndonos fotografiar los dos cuadros de Fassman que tiene en su casa. Gracias también a Mac de Rubber River por habernos dejado un mensaje en la web con su testimonio de una entrevista que realizó a Fassman como reportero del Segre. Esperamos que pueda pronto contarnos más cosas en una conversación personal. Gracias también a todo los del pueblo que están visitando la página. Le disteis a Fassman en vida la mayor satisfacción de su carrera personal y profesional. Quienes creemos en otra vida después de la muerte podemos imaginar la satisfacción que sentirá al verse tan recordado.





viernes, diciembre 01, 2006

Amigo descubierto

¡Genoveva Puiggrós, ya nos han compatibilizado los DVDs! Pronto colgaremos en la web imágenes de los programas de TV3, Televisión de Catalunya, en los que participó el profesor Fassman. Genoveva compró los vídeos, los hizo digitalizar y nos los envió. Ella percibirá mejor que nadie el agradecimiento del profesor Fassman porque siempre está en contacto con él.
El profesor Fassman esta uniendo, mediante la web de su biografía, a personas de distintos países y hasta continentes. Lo más curioso es que en su mismo pueblo, Sort, está conectando a personas separadas por una distancia mucho más difícil de superar que la física: nos referimos a la diferencia de edad. Hace algunos años, dos señoras eran muy amigas: una de ellas era María Mir Rocafort, hermana del profesor Fassman, la otra era Victoria Zabay. Años después del fallecimiento de la primera y cuando nuestra relación con Victoria se limitaba al saludo cortés cuando la veíamos por el pueblo, aparece su joven hijo, José Carlos Sabaté Zabay, y nos ayuda con su pericia de informático y el entusiasmo de un amigo a pasar los DVDs de la película y los vídeos del profesor a un soporte que nos permita publicarlos en la web. Josep, como algunos le llaman, no reparó en tiempo a pesar de tener muchísimo trabajo. Estuvimos en su despacho hablando un rato muy largo de su afición a la magia y de su admiración por el profesor Fassman y él se quedó con los DVDs dispuesto a pasar horas para grabar todo el material para poderlo publicar en la web. Gracias en nombre de la tía María, con quien en una época tomó lecciones de piano, gracias en nombre del profesor Fassman y gracias en nombre de todos lo que vamos a disfrutar de la película y de los vídeos. José Carlos está en http://www.ofiserinf.com



Victoria Zabay con el profesor Fassman en el segundo simposium nacional sobre los fenómenos de la mente que se celebró en Sort los días 10, 11 y 12 de octubre de 1981. La Sra. Zabay participó en la sesión experimental que se llevó a cabo en el Centro Cultural de Sort a beneficio de la piscina municipal.

jueves, noviembre 30, 2006

Nuevo amigo en Chile

Nos presentamos hace poco a Raúl Núñez Gálvez del IIEEChile para dar a conocer nuestra web. Su respuesta ha sido increíble. Juzguen ustedes mismos.

Maria:

EL IIEE de Chile ha emitido esta noticia el día de hoy a toda su base de datos, que consta de unos 6.000 personas elegidas por su dedicación a nuestras tematicas o relacionadas indirectamente con estas.
Saludos
Raúl

Asunto: [Lista_Orion] IIEE de Chile informa: Biografía del Professor Fassman
Biografía del Profesor Fassman
Interesante proyecto
Maria Mir y Ana Braga han creado este proyecto para dar a conocer a las futuras generaciones interesadas en estos temas, y público en general, la vida de una persona que no pasó desapercibido por este mundo.
José Mir Rocafort, nombre real del profesor Fassman, asombró a cuantos le conocieron. Era ilusionista, mentalista, hipnotizador, psicólogo, parapsicólogo, entre muchas otras cosas.
José Mir Rocafort, Fassman, nació en Sort, puerta de entrada al Pirineo catalán, el 30 de abril de 1909, y nos dejó en Barcelona el 22 de junio de 1991. En sus ochenta y tres años, hombre y personaje se mezclaron en el entramado de fantasía y realidad que compone su leyenda.
La biografía pretende descubrir al personaje público y al hombre privado para que sea su propia vida extraordinaria la que ofrezca las respuestas a sus enigmas...si las hay.
Suponemos que como muchas otras vertientes de enfoques, opiniones hay de todo tipo sobre su persona, más aún, en aquellos tiempos cuando se vivían estas temáticas en forma bastante ocultas.

En esta ocasión mencionaremos una opinión recopilada de la revista española "Enigmas" publicada y firmada por su director Lorenzo Fernández, que con fecha 18 de octubre de año 2000, se expresaba así de Fassman. Textual:

La intolerancia cultural y el negativismo inquisitorial no quisieron reconocer sus cualidades, y la ciencia academicista lo relegó al rincón de los repudiados, convencida de que la aplicación médica academicista que José quería mostrar al mundo no era sino un mero camelo en manos de un charlatán. De este modo, triste y proscrito, decidió entrar en el mundo del espectáculo para enseñar, de manera llana y popular, sus poderes a todos aquellos que desearan acudir a las funciones. Y así nació el profesor Fassman. Su presentación en Marsella fue el preludio de la victoriosa carrera que se avecinaba. Europa, África, América... Gentes de todos los continentes se iban rindiendo ante las increíbles facultades de Fassman, que con el paso de los años fue ganando un prestigio internacional de dimensiones inimaginables. Las dudas iniciales se convirtieron en un entusiasmo desmesurado por el nuevo descubrimiento. No en vano, a sus cursos de hipnosis práctica, impartidos principalmente a médicos y odontólogos de toda Suramérica, acudían decenas de profesionales. Con, el paso de los años fundó en España el “Instituto Parapsicológico Fassman”. Había regresado a su país por la puerta grande, con la certeza de que lo que en tiempos pasados defendió a capa y espada frente al escepticismo de la mayoría, no era sino la confirmación de que algo se estaba gestando, y los frutos, al fin, habían terminado por llegar.
Sus destacadas cualidades le han convertido por méritos propios en uno de los psíquicos más importantes del siglo XX, y sin lugar a dudas, en el mejor hipnotizador de todos los tiempos.
Las personas interesadas en aportar nueva información sobre la estadía de Fassman en Chile alrededor de los años 60` o en cualquier otro país de este continente pueden dirigirse a:
http:/www.fassman.es (Atención María Mir) y de paso conocer más de cerca la vida de este catalán universal que dedicó su existencia terrenal a estos temas heterodoxos.
Fuente:
IIEE de Chile
Equipo Redacción
iieechile@yahoo.con
Nos quedamos sin palabras y eso le contestamos. El profesor Fassman estará tan agradecido como nosotras. Si alguien pone en duda esta afirmación, le invitamos a leer "Un lugar sagrado" en la página Temas de la web. Nadie puede demostrar la existencia de Dios o de la vida después de la muerte...ni todo lo contrario. Y tampoco puede nadie cuestionar el derecho a creer.
Gracias, Raúl y sentimos no poner tu foto. La hemos buscado por la web del IIEEChile y no hemos podido encontrarla. A ver si te animas a compartir tu apariencia. Seguro que eres guapo. La generosidad y la belleza se llevan bien.

Ex-alumno curso 1977


Javier Akerman, naturópata e iridiólogo, ex-alumno del profesor Fassman nos envió un mensaje sobre su experiencia con el profesor en 1977. Lo compartimos con ustedes a continuación.

Estimada amiga:
Estaré encantado de colaborar en ello. Su padre ha sido para mi un Maestro, no solo de hipnosis.
Tengo su diploma firmado por él en 1977 en mi despacho. Recuerdo con especial nostalgia los cursos que impartía el profesor Fassman en la sala Cooper de Barcelona o los que también hice a distancia de Dinámica mental: inigualables. Sort tiene "suerte" de tener tan predilecto hijo.
Un cordial saludo,
Javier Akerman
Agradecemos que haya compartido con nosotros su recuerdo del profesor y esperamos que nos cuente más cosas para seguir compartiéndolas con ustedes. Javier está en: http://www.javierakerman.com

Madre y Vida



Muchos amigos nos han pedido que incluyeramos una foto de la piedra en la que el profesor Fassman escribió "A la meva mare, Pilar. Font Vida." Aquí la tienen. Esta piedra se encuentra en una fuente a la entrada del jardín. El tiempo y sus inclemencias han ido borrando las letras, pero no nos decidimos a repasarlas. Ustedes, ¿qué harían?

lunes, noviembre 27, 2006

La despedida

Acabo de grabar una entrevista para el programa “Atrévete” de Cadena Digital que se emitirá algún día de esta semana. Fue una entrevista divertida que me permitió hablar de una de las características más sobresalientes del profesor Fassman: su enorme y muy peculiar sentido del humor. Gracias a la reconocida eficiencia de Javier Cárdenas y al anecdotario humorístico del profesor, nos lo pasamos muy bien y creemos que también se divertirán los oyentes que la escuchen. Sin embargo, surgieron dos asuntos muy serios que necesitan explicación.

En un momento de la entrevista, Cárdenas me preguntó si mi padre había predicho su propia muerte. Contesté con un rotundo “no” porque comprendí en el acto que no era el momento adecuado para extenderme en explicaciones. La radio tiene su tiempo y una respuesta afirmativa sin matices hubiera supuesto una frivolidad que, tratándose del fallecimiento de mi padre, me resulta, naturalmente, inaceptable. Mi padre no predijo su muerte -como publicó un diario de la provincia de Lleida en grandes titulares a los pocos días de su fallecimiento- al modo en que un futurólogo hace sus predicciones en la prensa. No dijo a nadie que se moría y me consta sin ninguna duda que todos cuantos han afirmado lo contrario se lo han inventado. Pero, ¿sabía que su hora estaba próxima aunque no lo dijera? Tenemos indicios incuestionables para afirmarlo.

José Mir Rocafort, Fassman, padeció, durante nadie sabe cuánto tiempo, un cáncer osteogénico. Sufrió sus síntomas sin decírselo a nadie y sin acudir a su médico hasta que no pudo caminar. A sus ochenta y tres años decidió seguir impartiendo sus clases como si no le estuviese pasando nada, recurriendo a un bastón cuando la pierna enferma ya no le respondía. Siguió atendiendo a sus alumnos hasta en la habitación del hospital en el que estuvo ingresado unos días y siguió atendiéndolos en su casa hasta que la metástasis y los medicamentos hicieron mella en su cerebro y ya no pudo hablar. A nadie habló de su enfermedad y nunca mencionó la proximidad de su muerte. Del mismo modo en que decidió seguir trabajando, decidió guardarse lo que pensaba y lo que sentía sobre su propio fin. ¿Qué sabemos entonces? Sólo lo que pueda considerarse revelador en dos experiencias muy personales.

Volví a la casa de Sort con mi familia en agosto de 1991, dos semanas después del fallecimiento de mi padre. En la sala, sobre una butaca, encontramos un periódico abierto. Era del 11 de abril, sólo una semana antes de que mi padre decidiera, finalmente, ir al médico. Nos extrañó, tanto como encontrar varias almohadas al pie de su cama, evidentemente utilizadas para levantar las piernas. ¿Pero cómo había podido mi padre conducir de Barcelona a Sort -más de tres horas de viaje- en su estado y por qué no se lo comunicó a nadie? Un amigo suyo del pueblo nos confirmó que, en efecto, mi padre le había llamado por teléfono desde Sort en la noche del 11 de abril para decirle que estaba en la casa. Quedaron en verse al día siguiente, pero no se vieron. Mi padre volvió a Barcelona al amanecer, otras tres horas de viaje y de un dolor inimaginable. ¿Por qué quiso sufrirlo para pasar una sola noche en su casa de Sort, enfermo y solo?

Tardamos muy poco en encontrar la respuesta en el jardín. Junto a una fuente de piedra que está en la entrada, había un bote pequeño de pintura azul y una brocha. En una de las piedras de la fuente mi padre había pintado en grandes caracteres el nombre de su madre, Pilar, y la palabra Vida. Entendimos entonces aquel viaje relámpago, doloroso y arriesgado. Antes de permitir que los médicos le confirmaran lo que ya sabía, José Mir Rocafort había querido despedirse de su pueblo, de su casa y de la vida cuyo fin percibía. En ese momento, probablemente el más intenso de su vida, quiso rendir un último tributo a la persona que más había amado: su madre.

Otra de las preguntas de Javier Cárdenas fue si mi padre creía en fantasmas y si había tenido alguna experiencia con ellos. Nuevamente hubiera necesitado más tiempo del que concede una entrevista en la radio para matizar la respuesta. El tema de la presencia visible de espíritus en el mundo de los vivos es de una complejidad que no puede despacharse con un par de anécdotas El profesor Fassman nunca se lo tomó a la ligera y nosotros queremos mantenernos fieles a su pensamiento y a su modo de hacer. El espacio de esta bitácora también es limitado y no permite tratar el tema en profundidad. Lo haremos en la biografía. Pero sí puedo adelantar aquí una respuesta a la pregunta de Cárdenas, otra vez con un testimonio personal. Tuve una larga conversación a solas con mi padre en el hospital donde fue operado por una fractura espontánea del fémur. Entre otras cosas me contó, sin ningún dramatismo, con absoluta naturalidad, que hacía varios días que, cada noche, recibía la visita de su madre.

miércoles, noviembre 22, 2006

La lotería

Nos han hecho varias consultas sobre la relación del profesor Fassman con la lotería de Sort. Respondemos, en primer lugar, a un comunicante anónimo que dice saber que el profesor Fassman le aconsejó al lotero de la famosa administración "La Bruixa d'Or" que cambiara de local cada cuatro años porque de ese modo le tocaría el gordo. Nos pregunta qué hay de cierto en ello y si el lotero tiene la intención de volver a cambiar de local.

La verdad es que de cierto, nada en inguna de las dos preguntas. Si Fassman llegó a decir algo semejante al lotero, no cabe de duda de que lo hizo en broma. Fassman decía, lógicamente, que era imposible que la mente pudiera influir en la mecánica de las bolas y los bombos. Alguna vez realizó el truco de depositar el número ganador en una caja ante notario, como lo hizo recientemente Anthony Blake con una brillante puesta en escena. Y muchas veces daba un número de la suerte a quien se lo pediera. En estos casos lo explicaba diciendo que quien estaba convencido de su poder para adivinar números ganadores, no aceptaba una respuesta racional. Más valía, por lo tanto, darles algo, que no una negativa estéril.
Esta norma de conducta -por llamarlo así-, le jugó una mala pasada en una ocasión. Fassman llegó a La Habana con Deyka y su representante, Antonio Toscani, en 1949, contratado para realizar varios espectáculos. A efectos de promoción, én aquella época se llevaba a periodistas y fotógrafos a la escalerilla del avión para recibir a las celebridades. Fassman contaba que uno de los periodistas que había ido a recibirle se había puesto particularmente pesado insistiendo que dijera qué número saldría premiado en la lotería y que, para sacárselo de encima, le espetó los primeros números que se le pasaron por la imaginación. La cifra que Fassman dio fue publicada en la prensa y días después coincidió con el primer premio de la lotería.
Los efectos de esa coincidencia fueron muy desagradables. Por una parte, Fassman no podía salir ni al vestíbulo del hotel sin verse asediado por gente que le pedía el número ganador del sorteo siguiente. Por otro, pasó un rato de profundo malhumor expresado en voces que sólo sus paisanos habrían podido entender claramente. Fassman recriminaba al universo entero y sobre todo a sí mismo no haber comprado el número en cuestión. Le afectó especialmente el titular de uno de los periódicos: "Fassman millonario al adivinar el número ganador." Su reacción fue impublicable.

"Fascinación"

La web “Fassman, la biografía” ha absorbido todas nuestras horas. La hemos modificado y a partir de ahora se irá actualizando con periodicidad semanal. Queremos que sea una página viva y dinámica que sirva como fuente de información y referencia tanto sobe la vida del profesor Fassman como sobre los temas de parapsicología e hipnosis.
Pero su parte más dinámica seguirá siendo esta bitácora.
Aquí daremos las noticias sobre la marcha del proyecto para la biografía del profesor; publicaremos los comentarios más interesantes que se reciban aquí y en la web y responderemos a las consultas de los visitantes que puedan tener interés general. Lo más importante, sin embargo, seguirán siendo las notas biográficas y las anécdotas.
NOTICIAS
Hemos recibido la película “Fascinación” filmada en Buenos Aires, Argentina, en 1949 y protagonizada por Arturo de Córdoba. El Profesor Fassman tiene una aparición estelar de unos minutos representándose a sí mismo. La película pertenece a la colección de nuestro amigo Néstor Larrart, Rodomago, que nos envió una copia digitalizada, junto a unos programas de mano originales de dos espectáculos del profesor presentados en el Teatro Odeón, uno fechado en 1950 y el otro sin fecha que datamos entre 1956 y 1960 por aparecer, como ayudante del profesor, la Sra. Anna Fay, su pareja en aquellos tiempos. Agradecemos profundamente la generosidad y las molestias que se tomó Néstor y la mediación de nuestro amigo Enrique Estéguy, Abracadabra, que nos puso en contacto con él. En nombre del profesor Fassman, gracias de todo corazón a los dos.Publicaremos en la web a la mayor brevedad posible las escenas en las que aparece el profesor Fassman.
  • Recibimos la película y los programas con gran emoción. En el programa de 1950 aparece Deyka, una mujer con unas dotes extraordinarias que, como explicamos en una entrada anterior, tuvo una importancia decisiva en el espectáculo del profesor y en su propia biografía. Durante diez años les unió el matrimonio y el trabajo; durante casi cuarenta años más, les unió una hija en común; la atracción mutua, nunca superada, les unió durante toda su vida.
Y ahora vamos a confesar que la película nos daba un cierto reparo. Mi padre me había contado los avatares de la filmación. Para él, la experiencia fue tan desagradable que juró no volver a participar en otra película en su vida, y lo cumplió. En primer lugar, tuvo que meterse en un tanque de agua por exigencias de la escena en que una habitación se inunda. Era invierno y el agua estaba fría. Pero lo más irritante, contaba, fue que le sometieron a sesiones de maquillaje en las que le rizaban el pelo. Puede parecer algo trivial, pero yo comprendía su horror. Fassman era un hombre de su época, abierto y receptivo en su trabajo, pero tradicional en su vida privada. Le parecía que las tenacillas faltaban el respeto a su condición viril. Por otra parte, tenía un pelo hermoso y saludable que conservó hasta sus ochenta y tres años. Uno de los pasatiempos de mi infancia era ensayar peinados en su cabeza sentada en sus piernas. Algunos adultos procuraban apartarme en cuanto me veían con el peine, pero mi padre se prestaba a mi juego aunque el momento pareciera inoportuno a los demás. En sus últimos días, aún se enorgullecía de que a mi me gustara tanto su pelo.
Más allá de las anécdotas triviales, su participación en la película le produjo un malestar tan profundo que aún le duraba al recordarlo muchos años después. Por una parte, permitió que copiaran un número de su espectáculo revelando el truco. El número en cuestión era el truco del juego de palabras con que se descubre que el mentalista Víctor, Arturo de Córdoba, es un farsante. Fassman sabía que los trucos que utiliza un ilusionista no afectan a su honestidad y más tarde comprendió y manifestó en varias ocasiones que la revelación de esos trucos era una estupidez de mal gusto puesto que sólo servía para privar de ilusión al espectador (ver “Fassman y el ilusionismo” en la página "Temas"de la web).
Con esos antecedentes, pusimos la película enseguida con todos los reparos del mundo. Y nos llevamos una sorpresa, una sorpresa muy agradable porque muchas otras personas querían ver esa filmación. El profesor Fassman actúa representándose a sí mismo y el guión le trata con gran dignidad durante los escasos minutos en que aparece. Víctor, el mentalista representado por Arturo de Córdoba resulta ser un un farsante -algo muy discutible, como ya hemos dicho-, pero otros personajes dejan bien claro que el profesor Fassman es un hipnotizador reconocido por su trabajo y su seriedad. Además, el pelo rizado tampoco le sentaba mal.
Por las objeciones que el profesor Fassman manifestaba, nos cuestionamos la conveniencia de exhibir la película completa. Creemos haber encontrado una solución al dilema. Si llega a hacerse una exhibición pública en Sort, traeremos a un ilusionista que explique la naturaleza y la honestidad de esa profesión.
  • Nuestra amiga Genoveva Puiggrós, de Barcelona, tuvo la gran generosidad de pedir a TV3, la televisión de Cataluña, todos los programas en los que apareció el profesor Fassman. Nos regaló los vídeos, de cuatro horas de duración, y ahora nos anuncia que nos traerá a casa la versión en CD para que podamos publicar extractos en la web. Nos alegra poderle dar las gracias, en este caso, personalmente.

martes, octubre 31, 2006

Respuestas

Ayer recibimos un mensaje muy divertido de un visitante anónimo. Como el humor era una cualidad que Fassman cultivaba y recomendaba, y como es una de las mejores cosas que se pueden compartir, publicamos aquí el mensaje íntegro para regocijo de todas las visitas.
Hola, escribo para deciros que el profesor Fassman hipnotizó a mi abuelo y le hizo clavar dos palos y unirlos con un hilo de metal para poder tender su ropa (la de Fassman), simplemente porque no tenia ganas de hacerlo él mismo. Quisiera pedirle a vd., MMIR, si es quien dice ser, que me pida perdón en nombre de su padre por hacer trabajar a mi abuelo hace unos treinta años en contra de su volundad. Atentamente, Anónimo
Apreciado anónimo: En primer lugar le aclaro que sí soy quien digo ser, o al menos eso me parece. No sé si los demás estarán de acuerdo porque sabido es que una cosa es lo que somos, otra lo que creemos ser y otra lo que creen que somos quienes creen conocernos.
En cuanto a la anécdota de su abuelo, nadie que conociera a Fassman la pondría en duda. En Sort aún viven testigos que vieron a un paisano subirse a un árbol frente al café Pessets convencido por Fassman de que era un mono; testigos que vieron en lamentable estado de embriaguez a un grupo de clientes del bar Coyote después de haberse tomado varias rondas de lo que Fassman les hizo creer que era aguardiente, aunque en realidad les habían servido agua; testigos que vieron cómo un grupo de personas que estaban en un café de la gasolinera de Rialp, se lanzaba, bajo los efectos de una sugestión de Fassman, a apagar con cubos de agua un fuego inexistente en uno de los surtidores de gasolina. Dicen que en Bilbao, en los años cuarenta, convenció a un compañero de tertulia en un café de que se le estaba hinchando la cabeza. El pobre hombre se levantó despavorido para ir al médico. Lo más curioso del caso es que cuando intentó ponerse el sombrero para salir del café, la cabeza no le entraba. Hay cientos de anécdotas de este tipo reveladoras, no sólo del extaordinario poder de sugestión del profesor, sino de su muy personal sentido del humor.
Así que a su abuelo le hizo montar un tendedero. Comprendo su indignación y me disculpo, sin ningún inconveniente, en nombre de mi padre. Consuélese considerando que su respetable abuelo no tuvo que subirse a un árbol en la vía pública, ni salir de un bar borracho perdido, ni echarle cubos de agua a un surtidor helado, ni luchar infructuosamente por ponerse en la cabeza hinchada su sombrero de toda la vida. En fin, que podría haber sido algo peor.
Millones de gracias por su colaboración y no dude en contactar con nosotros si se entera de otro de los experimentos de hipnosis con que el profesor se divertía, poniendo a prueba a sus amigos.

domingo, octubre 29, 2006

¿Como abordar la biografía?

Curiosamente, el número de visitas a esta bitácora y el tiempo que se quedan sus lectores se han disparado a partir de la entrada anterior. Son muchos y en lugares muy distantes los que ahora comparten con nosotros algo que se había quedado dentro del ámbito estrictamente familiar. Quiero creer que a mi padre le complace. En sintonía con lo que esperan nuestros lectores, hoy queremos aclararles un poco más lo que nos proponemos.

Nos planteamos escribir la biografía del profesor Fassman durante una ceremonia muy significativa en la que el alcalde de Sort, Sr. Agustí López Pla, pronunció un discurso y haciendo referencia al profesor dijo que, si nadie escribía su vida, acabaría convirtiéndose en una leyenda. Tomé la decisión de hacerlo en ese mismo momento y unas semanas después empecé a trabajar en el proyecto con Ana Braga. En el punto de partida establecimos unas coordenadas para orientarnos por el camino. Ahora queremos compartirlas con vosotros de un modo esquemático.

  • Incluir sólo aquellas anécdotas de su vida profesional que revelen una faceta de la personalidad de José Mir Rocafort, Fassman, el modo individualista y único en que desempeñó su trabajo y las ideas que dirigían su labor. Por el mismo motivo, las personalidades importantes que conoció sólo se incluirán cuando estén unidas a circunstancias relevantes de su vida o de su trabajo.
  • Incluir anécdotas de su vida personal necesarias para comprender al hombre. Dentro de los límites que impone el respeto y los lazos familiares, incluiremos todo cuando pueda aproximar su personalidad al lector interesado en conocerle. La entrada anterior de esta bitácora ha sido una muestra de nuestra intención de mostrar al hombre en su ámbito más íntimo.
  • Incluir sus ideas y el modo en que las trasladó a su trabajo. Esto supone tratar en profundidad la hipnosis, la parapsicología y lo que él llamaba dinámica mental aplicada, desde su punto de vista.
    Fassman fue un personaje controvertido en varios campos. Algunos ilusionistas le reprochan haber dejado el espectáculo; los que entienden la parapsicología exclusivamente como investigación de casos y exposición de resultados, cuestionan que fuese parapsicólogo: algunos psicoterapeutas ponen en duda su trabajo como hinoterapeuta por relacionarle con el ilusionismo, ignorando el trabajo que realizó en su despacho y la cantidad de cursos de hipnosis para médicos que impartió en España y en América; otros, por último, confunden su método de dinámica mental con los tantos métodos y cursos de autoestima que ofrece el mercado. Ya es significativo que, a pesar de tantas descalificaciones, el número de pacientes y alumnos del profesor aumentara de día en día y de país en país y que, dieciséis años después de su muerte, le sigan recordando. Esto hace suponer que las controversias obedecen a la falta de información. La biografía debe llenar estas lagunas de tal forma, que resulte útil como libro de referencia y estudio para quienes quieran continuar su trabajo.
  • Procurar, por difícil que resulte, tratar al personaje y su trabajo con la máxima neutralidad.
    Este parámetro que, por razones obvias, supondrá un enorme esfuerzo al hablar del hombre, de su familia y de sus relaciones y actitudes personales, no ofrecerá dificultad alguna a la hora de tratar su trabajo.
    Profesionalmente no pertenecemos al mundo de los fenómenos paranormales. Nuestra postura con respecto a estos fenómenos es estrictamente agnóstica. Nuestra intención es, por lo tanto, exponer los temas con neutralidad permitiendo que el lector extraiga sus propias conclusiones.
  • Exponer y procurar esclarecer sólo aquellas polémicas en las que haya participado el profesor en vida.
    Suponemos que, como en todos los ámbitos profesionales, existen en este campo enemistades. Francamente, ni las conocemos ni nos queremos enterar. La única opinión negativa que influirá en nuestro trabajo es la que tenemos contra los profesionales fraudulentos que perpetran timos aprovechándose de la credulidad de sus clientes.

Por último, queremos responder a una pregunta que nos han hecho varios lectores. ¿Cuándo saldrá la biografía? Nos hemos marcado un año para catalogar el material del que disponemos, recabar más información y material a través de la web y realizar la tarea de investigación necesaria. La redacción definitiva podría requerir unos meses más.


Queremos que sepáis que hacemos un seguimiento diario, tanto la web como de esta bitácora, y que cada día respondemos personalmente a quienes contactan con nosotros. En la sección de temas de la web agregamos un nuevo artículo cada semana. Esperamos vuestra colaboración, ya sea con un artículo o con vuestras opinión en el libro de visitas. Para abrir más puertas al conocimiento y a la diversión a todos los que quieran estar un rato con nosotros, hemos introducido nuevos enlaces, algunos a programas de radio dedicados a lo paranormal.

Gracias otra vez por acompañarnos.

miércoles, octubre 18, 2006

La despedida

Acabo de grabar una entrevista para el programa “Atrévete” de Cadena Digital que se emitirá algún día de esta semana. Fue una entrevista divertida que me permitió hablar de una de las características más sobresalientes del profesor Fassman: su enorme y muy peculiar sentido del humor. Gracias a la reconocida eficiencia de Javier Cárdenas y al anecdotario humorístico del profesor, nos lo pasamos muy bien y creemos que también se divertirán los oyentes que la escuchen. Sin embargo, surgieron dos asuntos muy serios que necesitan explicación.En un momento de la entrevista, Cárdenas me preguntó si mi padre había predicho su propia muerte. Contesté con un rotundo “no” porque comprendí en el acto que no era el momento adecuado para extenderme en explicaciones. La radio tiene su tiempo y una respuesta afirmativa sin matices hubiera supuesto una frivolidad que, tratándose del fallecimiento de mi padre, me resulta, naturalmente, inaceptable. Mi padre no predijo su muerte -como publicó un diario de la provincia de Lleida en grandes titulares a los pocos días de su fallecimiento- al modo en que un futurólogo hace sus predicciones en la prensa. No dijo a nadie que se moría y me consta sin ninguna duda que todos cuantos han afirmado lo contrario se lo han inventado. Pero, ¿sabía que su hora estaba próxima aunque no lo dijera? Tenemos indicios incuestionables para afirmarlo.José Mir Rocafort, Fassman, padeció, durante nadie sabe cuánto tiempo, un cáncer osteogénico. Sufrió sus síntomas sin decírselo a nadie y sin acudir a su médico hasta que no pudo caminar. A sus ochenta y tres años decidió seguir impartiendo sus clases como si no le estuviese pasando nada, recurriendo a un bastón cuando la pierna enferma ya no le respondía. Siguió atendiendo a sus alumnos hasta en la habitación del hospital en el que estuvo ingresado unos días y siguió atendiéndolos en su casa hasta que la metástasis y los medicamentos hicieron mella en su cerebro y ya no pudo hablar. A nadie habló de su enfermedad y nunca mencionó la proximidad de su muerte. Del mismo modo en que decidió seguir trabajando, decidió guardarse lo que pensaba y lo que sentía sobre su propio fin. ¿Qué sabemos entonces? Sólo lo que pueda considerarse revelador en dos experiencias muy personales.Volví a la casa de Sort con mi familia en agosto de 1991, dos semanas después del fallecimiento de mi padre. En la sala, sobre una butaca, encontramos un periódico abierto. Era del 11 de abril, sólo una semana antes de que mi padre decidiera, finalmente, ir al médico. Nos extrañó, tanto como encontrar varias almohadas al pie de su cama, evidentemente utilizadas para levantar las piernas. ¿Pero cómo había podido mi padre conducir de Barcelona a Sort -más de tres horas de viaje- en su estado y por qué no se lo comunicó a nadie? Un amigo suyo del pueblo nos confirmó que, en efecto, mi padre le había llamado por teléfono desde Sort en la noche del 11 de abril para decirle que estaba en la casa. Quedaron en verse al día siguiente, pero no se vieron. Mi padre volvió a Barcelona al amanecer, otras tres horas de viaje y de un dolor inimaginable. ¿Por qué quiso sufrirlo para pasar una sola noche en su casa de Sort, enfermo y solo?Tardamos muy poco en encontrar la respuesta en el jardín. Junto a una fuente de piedra que está en la entrada, había un bote pequeño de pintura azul y una brocha. En una de las piedras de la fuente mi padre había pintado en grandes caracteres el nombre de su madre, Pilar, y la palabra Vida. Entendimos entonces aquel viaje relámpago, doloroso y arriesgado. Antes de permitir que los médicos le confirmaran lo que ya sabía, José Mir Rocafort había querido despedirse de su pueblo, de su casa y de la vida cuyo fin percibía. En ese momento, probablemente el más intenso de su vida, quiso rendir un último tributo a la persona que más había amado: su madre.Otra de las preguntas de Javier Cárdenas fue si mi padre creía en fantasmas y si había tenido alguna experiencia con ellos. Nuevamente hubiera necesitado más tiempo del que concede una entrevista en la radio para matizar la respuesta. El tema de la presencia visible de espíritus en el mundo de los vivos es de una complejidad que no puede despacharse con un par de anécdotas El profesor Fassman nunca se lo tomó a la ligera y nosotros queremos mantenernos fieles a su pensamiento y a su modo de hacer. El espacio de esta bitácora también es limitado y no permite tratar el tema en profundidad. Lo haremos en la biografía. Pero sí puedo adelantar aquí una respuesta a la pregunta de Cárdenas, otra vez con un testimonio personal. Tuve una larga conversación a solas con mi padre en el hospital donde fue operado por una fractura espontánea del fémur. Entre otras cosas me contó, sin ningún dramatismo, con absoluta naturalidad, que hacía varios días que, cada noche, recibía la visita de su madre.

domingo, octubre 15, 2006

¿Rotundamente truco?


Hemos recibido la visita aquí y en la web de un admirador del profesor Fassman que ha querido compartir con nosotros una anécdota. Raimons afirma haber sido hipnotizado por el profesor en un espectáculo de hipnosis. Como explicábamos en el tema "Fassman y el Ilusionismo" que hemos publicado en la web (ampliación de la entrada que aparece en este mismo blog), no se puede afirmar rotundamente que en la hipnosis de espectáculo todo sea truco. Incluimos a continuación el testimonio de Raimons.
Hola,
Me encantaria que salga ese libro. ya que yo lo conoci cuando era muy joven (me saco en una actuacion en Barcelona ,y hipnotizado, me hizo comer una cebolla creyendo que era una manzana.....estaba sabrosa....) a raiz de aquello,empeze a estudiar los poderes de la mente y todo lo que conlleva. Soy aficcionado al mentalismo,y si no hubiera sido por el, no hubiera conocido mis propios limites.

viernes, octubre 13, 2006

Ya tenemos web

Problemas técnicos nos han impedido mantener al día esta bitácora dede el 11 de septiembre. Esperamos que no vuelvan a producirse más incidentes porque tenemos la firme intención de seguir compartiendo con ustedes las incidencias del proyecto.

Finalmente, nuestra web ha llegado a internet. La encontrarán en los enlaces. Está concebida como espacio para anunciar el proyecto y para divulgar temas relacionados con los ámbitos en los que el profesor Fassman desarrolló su trabajo. La web quiere ser también un espacio abierto para que nuestros visitantes puedan publicar artículos sobre temas relacionados con la parapsicología y la hipnosis.

Son muchas las personas que se han dirigido directamente a nuestro e-mail sin escribir ningún comentario aquí. Otros se han enterado de la existencia del proyecto a través de la radio o de la prensa y prefieren prescindir de la tecnología moderna y dirigirse a nosotros por correo o por teléfono. Gracias a quienes se han tomado la molestia de indagar.

Mediante una transacción con Mercado Libre de Venezuela, hemos descubierto BOOKENDS, un vendedor excelente de libros de viejo y -¿coincidencias?- a un familiar de una ex-alumna del profesor Fassman que nos ofrece información.

El Instituto Argentino de Parapsicología nos informa que del 8 al 20 de noviembre tendrá lugar en Buenos Aires la Exposición Fotográfica de Espiritismo, Esoterismo y lo Paranormal. También a Buenos Aires se marcha nuestro amigo Enrique Estéguy para una semana de representaciones en el Sheraton. Nos quedamos envidiando sanamente a los bonaerenses.

Acaban de ofrecernos una entrevista en el programa Atrévete de Cadena Dial y hemos aceptado, por supuesto. Gracias a su productor Gustavo González.

Hasta la semana que viene, esperando que nos visiten en www.fassman.es y se animen a colaborar.

lunes, septiembre 11, 2006

Varias noticias

  • El próximo viernes 15 de septiembre grabaremos una entrevista para"Radio Años Luz" en la que hablaremos de la biografía y del profesor Fassman. Avisaremos hora de emisión.
  • Después de muchas vueltas, hemos localizado la película "Fascinación" en la que Fassman actuó junto a Arturo de Córdoba en 1949. La búsqueda nos ha permitido contar con una copia, con material escrito sobre el profesor y, lo más importante, hacer nuevos amigos. Gracias Enrique. Gracias Néstor. En cuanto nos llegue la copia digitalizada, escribiremos una entrada extensa sobre las vicisitudes que sufrió esta búsqueda hasta que intervino la magia y otra nota biográfica sobre la etapa bonaerense del profesor
  • Susana nos ha enviado un mensaje diciéndonos que el busto del profesor Fassman lo esculpió Manuel Reboredo. Gracias, Susana. ¿Alguien puede dar más detalles? ¿Alguien puede decirnos cómo contactar con el Sr. Reboredo?
  • Escribe desde Venezuela El Gran Henry. Fue íntimo amigo del profesor y sabe muchos detalles de su vida. También nos ofrece su colaboración y la aceptamos con todo nuestro agradecimiento.
  • En la próxima entrada trataremos un tema sugerido por otro mensaje: Brujos y curanderos.

viernes, septiembre 08, 2006

Fassman vive


Queríamos creer que el recuerdo del profesor Fassman aún vivía en aquellos que hubieran presenciado su espectáculo o asistido a sus cursos en América. Ahora tenemos la certeza y ha superado cuanto queríamos creer. En apenas tres semanas hemos recibido mensajes electrónicos de Argentina, Chile, Perú y Venezuela. Ahora podemos decir sin duda que el profesor Fassman vive, en un sentido más amplio que el estrictamente religioso. De todos los mensajes recibidos -que, por supuesto, hemos contestado personalmente- queremos compartir con ustedes uno que nos parece de gran interés por varios motivos. Nos lo envió desde Venezuela el Sr. Enrique Estéguy. Lo reproducimos en esta entrada que, como verán, tiene relación con la entrada anterior.

Mi muy estimada MARÍA:
No se puede imaginar el honor y el placer que me motiva el ponerme en relación con la hija de mi admirado PROFESOR FASSMAN.
Quiero iniciar mi correo-e informándole que soy Mago habiéndome profesionalizado a los 17 años. Puede obtener una información más detallada en mi página
www.abracadabra.com.ve .
Allí tomará conocimiento que he nacido en Francia y bastante cerca del origen de su padre ya que fue en la ciudad de Pau, en la base de los Pirineos pero del otro lado. Mi padre era nacido en Argentina, de padres franceses, por lo que tengo las dos nacionalidades. Antes de la guerra de 1939 toda la familia regresó a Argentina.
Allí vi, por primera vez, un Mago que me inoculó la pasión por el Arte. En la página que le he indicado encontrará toda esa historia.
Desde luego, apasionado como me encontraba, no me perdía la ocasión de poder admirar los Artistas que se presentaban en Buenos Aires, donde yo vivía. Entre ellos el PROFESOR FASSMAN.
Pude asistir a 3 de sus presentaciones en el Teatro Odeón, sobre la calle Esmeralda casi esquina
de la avenida Corrientes. El bello teatro, construido en 1927, fue demolido creo que en 1990 pese a la fuerte oposición de la ciudadanía pero, con la promesa de sus propietarios, de volver a construir, en el lugar, otro teatro. Hasta el día de hoy solo hay un estacionamiento para automóviles. Fue una terrible pérdida para la ciudad de Buenos Aires.
De esas presentaciones pude participar, como asistente por parte del público, en dos ocasiones. La primera en una demostración de hipnosis colectiva en la que, el PROFESOR FASSMAN, logró que no pudiera abrir los ojos y, en la segunda, que lo guiara mentalmente a realizar una tarea indicada por otro espectador libremente seleccionado por mi.
Esto último fue para mi algo notable. En esa época, que calculo por los años 1950, tendría unos 15 años y eran mis inicios en el Arte Mágico de manera que mis conocimientos eran algo elementales. Mi comentario de la experiencia a mi hermano mayor aún es relatada por él como yo se la conté por la impresión que me había causado.
Vuelvo a insistir sobre aquello que escribí en el artículo que permitió que nos conociéramos.
La personalidad del PROFESOR FASSMAN, su aspecto físico, su impactante presencia escénica, su histrionismo y la variedad de su repertorio, hacían del espectáculo unipersonal algo de fuerte impacto que le permitía alcanzar una formidable realidad a las experiencias que exhibía.
En esas oportunidades se presentaba solo y no llegué a conocer a DEYKA que, creo entender, era su madre.
Quedando a vuestras órdenes para cualquier cosa en la que pueda serle útil, e insistiendo en la satisfacción que representa para mi ponerme en comunicación con la hija del PROFESOR FASSMAN me despido, como es mi costumbre, con un fuerte abracadabrazo de
Enrique Estéguy ABRACADABRA
Damos las gracias al amigo Enrique y además recomendamos de todo corazón que visiten su página web. Es lo que llamamos en España una gozada por su amenidad y por su calidez humana.
Amigo Enrique: Esperamos que nos perdone por haber "robado" esta fotografía de su web, pero como usted mismo dice, esto es magia.

miércoles, septiembre 06, 2006

Fassman y el ilusionismo




Hemos recibido un comentario preguntándonos si Fassman hacía lo mismo que Anthony Blake. Anthony Blake es ilusionista –en nuestra opinión, el mejor en estos momentos. El ilusionismo es el arte de crear en el espectador la ilusión de que el artista puede alterar leyes inviolables de la naturaleza, hacer que lo imposible parezca realidad. En esta definición caben la prestidigitación, la magia, el mentalismo, el escapismo, la hipnosis de espectáculo... La respuesta es, pues, afirmativa. Fassman fue, entre otras cosas, ilusionista.

Fassman, siendo aún adolescente, empezó en un circo realizando números de ilusionismo en sus variantes de prestidigitación, magia y mentalismo. Posteriormente montó su espectáculo de mentalismo e hipnosis con el que adquirió fama internacional desde el principio de los 40, fama que conservó hasta su retirada de los escenarios en 1965. Resulta incomprensible que unos quieran considerar esa etapa como una vergüenza y que otros la nieguen como si hubiera sido vergonzosa. Una rápida reflexión revela lo absurdo de ambas posturas.

Sorprende encontrar libros, revistas, webs, artículos en los que el autor, en aras de un rigor científico y con tono de superioridad, informa a los que considera incautos sobre ciertos trucos del ilusionismo y, particularmente, de los espectáculos de mentalismo e hipnosis, imputando a los artistas el ánimo de engañar y estafar al espectador, tachándoles de charlatanes y farsantes. ¿Pero a quién se le ocurre hoy por hoy que un espectador de inteligencia normal y salud mental satisfactoria cree sin más que un sujeto ha sido cortado en tres trozos, que otro levita, que el artista desaparece del interior de un ataúd en llamas, etcétera, sin que medie truco alguno? ¿Qué ilusionista en su sano juicio pretende que el público crea realmente que tiene el poder de resucitar y recomponer a un voluntario descuartizado o de teletransportarse o de adivinar los números de la lotería o de leer el pensamiento de cualquiera que se le ponga delante?

Todos sabemos que el ilusionismo consiste en crear la ilusión de que ha sucedido algo que en realidad no puede suceder. Lo que el público valora es la habilidad del ilusionista para sorprenderle y convencerle. Es aquí donde se establece la diferencia. El público se siente estafado –y con todo derecho- cuando el ilusionista es mediocre o simplemente malo, es decir, cuando sólo ofrece números ya muy vistos o cuando el truco se hace evidente y la ilusión se esfuma. El público se siente satisfecho cuando el ilusionista logra despertarle la ilusión, crear durante unos instantes la ficción de que existe una magia omnipotente. A lo que no tiene derecho alguien que acude a un espectáculo de ilusionismo es a exigir que no haya truco o que el ilusionista empiece el espectáculo anunciando al respetable que hay truco en todo lo que van a ver. Lo primero sería de una estupidez patológica tratándose de un adulto, Lo segundo se presupone y a nadie se le ocurre empezar una fiesta aguándola. Anthony Blake utiliza una fórmula al final de sus números advirtiendo que todo lo que hemos visto está en nuestra imaginación y que no le demos más vueltas. Es un final impactante que en lugar de desnudar el misterio y deshacer la ilusión, consigue el efecto contrario.
Un ilusionista requiere la misma formación que un actor en cuanto a expresión corporal, dicción, improvisación, entrenamiento físico y mental y, además, creatividad en la preparación de sus números. Para llegar a la excelencia, a todo lo anterior tiene que unirse ese ingrediente misterioso y que se concede sólo a unos pocos de un modo aparentemente aleatorio: el talento. Es esta combinación de talento y esfuerzo lo que proporciona la fama y el prestigio a los mejores. Anthony Blake es el ejemplo más reciente. Fassman lo fue cuando se dedicaba al espectáculo. El celo bienintencionado de algunos admiradores del profesor hace que se nieguen a aceptar que fue un ilusionista. Lo fue y fue excelente. Y no es cierto que él renegara de esa etapa de su carrera profesional. Fassman hacía juegos de prestidigitación en privado siempre que se lo pedían y siguió realizando algunos de sus números ante los alumnos de sus cursos de Dinámica Mental para demostrar algunas de las cosas que enseñaba. Sus éxitos posteriores como profesor y como psicoterapeuta no tienen por qué eclipsar sus triunfos en los teatros ni hay motivo alguno para que esos triunfos se consideren una mancha vergonzosa en su pasado. Por el contrario, ilusionismo, docencia y psicoterapia se conjugan en la biografía de José Mir Rocafort para demostrar sus cualidades extraordinarias.

Queda una pregunta en el aire. ¿Es posible que el entrenamiento y la práctica constante incidan en las facultades de un buen mentalista e hipnotizador de espectáculo consiguiendo desarrollarlas a un grado superior a lo normal?

viernes, septiembre 01, 2006

¿Quién era Deyka?





1945. Fassman presenta su espectáculo en Madrid con gran éxito. Entre el público que asiste a una de sus funciones, una chica madrileña queda prendada del hipnotizador y decide conocerle personalmente. Al terminar la función se presenta en el camerino. Fassman la recibe y corresponde en el acto a su admiración. Tiene ante sí a una mujer de 20 años de una belleza singular en la que destacan, sobre todo, unos ojos rasgados de mirada intensa. Animosa, seductora y con un toque de arrogancia, Fassman intuye enseguida el éxito que una mujer así tendría sobre un escenario. Unas semanas después, Josefina de la Iglesia, rebautizada para el espectáculo como Deyka, aparece frente a las candilejas con un vestido largo de lentejuelas blancas. Fassman le venda los ojos y baja a la platea para trasmitirle desde allí “telepáticamente” los objetos que le van entregando los espectadores. Es un truco sencillo pero la belleza y la personalidad de la mujer ponen al público en pie para aplaudirla.



José Mir Rocafort se casó con Josefina de la Iglesia Gil en Madrid el 10 de noviembre de 1946. Fassman y Deyka empezaron inmediatamente una gira por España y América. El espectáculo viajó de país en país con éxitos extraordinarios. La única hija que tendría el matrimonio nació en Buenos Aires, Argentina, por imperativos de la agenda. Tras un breve descanso forzoso, el espectáculo continuó.

José y Josefina se divorciaron en Puerto Rico tras diez años intensos. Fassman siguió su camino profesional sin más incidente que un vacío sobre el escenario que resultaría insustituible. Deyka decidió seguir por su cuenta en solitario, una decisión que en aquella época era inconcebible en una mujer. “Única en el mundo en su género,” rezaban sus afiches, y era cierto. Era la única mujer hipnotizadora y mentalista en aquel momento. Empezó hipnotizando en su propio programa de televisión en Puerto Rico con el pseudónimo de Mrs. Fassman. Otra vez como Deyka, llevó su espectáculo en gira por Suramérica. En Chile estuvo en cartelera durante meses en el mismo teatro realizando a la vez un programa diario en Radio Nacional Sociedad de Minería.

Josefina contrae matrimonio por segunda vez en Venezuela y se traslada a Puerto Rico. Con el nacimiento de su segunda hija decide reconvertir su vida profesional dedicándose a la publicidad. Nunca dejó de reconocer en público y en privado que todo cuanto sabía se lo debía a Fassman. Pero el talento, la voluntad y la valentía, sólo se los debió a sí misma.

Josefina de la Iglesia Gil, Mrs. Fassman, Deyka, falleció en Puerto Rico el 6 de julio de 2003.

jueves, agosto 31, 2006

Noticia en la revista "Más Allá..."

Clara Tahoces nos informa de que la revista "Más allá...", en su número de octubre, publicará la noticia sobre este blog y la biografía. "Más Allá" publicó en agosto de 1991 una extensa y excelente entrevista, la última que concedió el profesor.

miércoles, agosto 30, 2006

Buscando al escultor

Hemos empezado por incluir extractos de la biografía para situar al profesor en su pueblo, su casa natal y su refugio. La postal de Casa Fassman de la entrada anterior ha circulado durante tantos años que no recordamos la fecha en que se realizó ni hemos podido encontrarla. Tampoco tenemos constancia de quién esculpió el busto que unos ex-alumnos regalaron al profesor y que hoy se encuentra en el jardín de Casa Fassman. Nos gustaría saber el nombre del escultor para darle el crédito que merece. Captó acertadamente la fisionomía y la personalidad del profesor.

Casa Fassman

Fassman no concebía pasar las vacaciones fuera de su pueblo natal. Su familia se había marchado del pueblo antes de la Guerra Civil. Casa Mariot tenía otros dueños. Pero era la tierra la que le llamaba y sólo en ella se sentía en su casa, aunque estuviera alojado en el hotel o en casas alquiladas.
Un día del verano del 65, a la hora de comer, mi padre llegó con unos minutos de retraso a la mesa del restaurante del Hotel Pessets donde su mujer y yo le esperábamos algo extrañadas. Era estrictamente puntual a la hora de las comidas y exigía la máxima puntualidad. Se sentó sin dar explicación alguna y empezó a comer en silencio, un silencio tenso y eterno. Algo grave tenía que ocurrir para que, además de llegar tarde, se saltara las bromas con que comenzaba las comidas. De pronto soltó a bocajarro: "He comprado una montaña." Tras un instante de desconcierto, su mujer y yo nos echamos a reir. Pero no era una broma. Acababa de comprar dos hectáreas de montaña separadas del pueblo por el río. Esa misma tarde, en el café del Hotel Pessets, Fassman pidió un papel a un camarero, dibujó rápidamente un plano sencillo y se lo extendió a su amigo y constructor Aleix Faurat. "Me harás esta casa en Triago," le dijo. No recuerdo lo que le contestó Aleixet. Recuerdo la cara de los dos hombres -caras de roca, caras pallaresas- en las que resultaba muy difícil descubrir emociones. Si Aleixet pensó que Fassman se había vuelto loco, no lo manifestó.
Triago era una montaña boscosa donde en un tiempo habían corrido tres fuentes. Separada del pueblo por un río de aguas bravas, sólo paracticable en piraguas y medios similares, parecía no tener otra misión en el mundo que contribuir a la imponente belleza del paisaje pirenaico. Ya era difícil que un vehículo de motor pudiera acceder a ese paraje. Que se pudiera construir algo allí parecía imposible. ¿Por qué escogió precisamente ese lugar?
Fassman siempre sostuvo que en Sort se concentraba una especie de energía que emanaba de la tierra misma. Durante mucho tiempo se dedicó a buscar la máxima concentación de esa energía en paseos solitarios por el pueblo y sus alrededores. Una mañana, durante uno de esos paseos, se desvió de un antiguo camino que bordeaba el margen derecho del rio y subió montaña arriba dejándose llevar por su intuición. La intuición le condujo a Triago.
Casa Fassman se inauguró en el verano de 1966. El profesor la llamó Refugio Fassman porque en realidad era su refugio. Hoy sigue siendo el refugio de su recuerdo. Quince años después de su desaparición, la casa sigue recibiendo la visita y los homenajes de sus alumnos y amigos.





domingo, agosto 27, 2006

Casa mariot


José Mir Rocafort nació el 30 de abril de 1909 en Sort, pueblo de entrada al Pirineo catalán, en una casa que durante muchos años se conoció como casa Mariot. Fue un niño diferente, con aficiones que ni compartían ni podían comprender cuantos le rodeaban. A su peculiaridad contribuyeron varias circunstancias. En primer lugar, sus padres tenían una tienda de tejidos en un local de la planta baja de su casa. Trabajaban los dos y no disponían de mucho tiempo para controlar a sus nueve hijos. José, a quien llamaban Pep de Mariot, disfrutó y aprovechó la libertad que le otorgaba ser el séptimo de la tropa. Hablaba poco, procuraba destacar menos. Por lo que más le notaban sus padres y sus hermanos era por sus ausencias. Faltaba a la escuela, desaparecía y cuando volvía a aparecer, prefería cualquier castigo antes que revelar donde había estado. No fue hasta muchos años después cuando Fassman, un día en que contaba anécdotas de su infancia, reveló el secreto de su escondrijo con absoluta naturalidad. Se escondía en el cementerio. Nada más fácil que encontrar explicaciones misteriosas o incluso patológicas. Pero la realidad era muy sencilla. El niño quería estar solo para disfrutar de sus lecturas sin interrupciones. y suponía, que en el cementerio no le interrumpiría nadie.
El cementerio del pueblo estaba entonces en un campo rodeado por las ruinas medievales del castillo de los Condes del Pallars. ¿Pudo influir ese lugar en la psicología del niño? La respuesta sería probablemente afirmativa desde cualquier punto de vista, pero en cualquier caso, no parece que fuera decisivo en la trayectoria posterior de Pep de Mariot. Su inclinación hacia el estudio de los temas esotéricos y del poder de la mente se forjó rodeado por el silencio de los muertos y las historias que en silencio le contaban los muros del castillo. Pero esa inclinación la determinaron sus lecturas. Son esas lecturas, misteriosas por su origen y su contenido, las que explican que Pep de Mariot se convirtiera en el profesor Fassman.

jueves, agosto 24, 2006

Biografia del profesor Fassman


Estamos preparando un proyecto para realizar la biografía del PROFESOR FASSMAN. Además de ser su hija, trabajé con él durante algunos años. Mi intención no es realizar un panegírico para consumo de seguidores, sino una biografía bien documentada que recuerde al artista, al hipnotizador y al psicólogo. Esta bitácora tiene como fin recabar información personal y profesional sobre la figura de mi padre y compartir informacion y opiniones relacionadas con los diversos ámbitos en que el profesor se desenvolvió

domingo, enero 01, 2006


Un colofón de odio y violencia ha venido a cerrar el año, lógica conclusión de lo que han sido 365 días marcados por el odio y la violencia. Hace años que la prensa, la radio y la televisión nos ofrecen cada día cadáveres y heridos. Hace unos cuantos que internet se ha sumado al museo de horrores. Para muchos, esas imágnes se han convertido en parte del paisaje cotidiano sin más importancia que el papel que las exhibe o el aparato que las proyecta. Nos hemos acostumbrado a la violencia, a la sangre, al insulto, a la basura. El debate de ideas parece haber desaparecido de la política y de la vida social. Quien harto de la televisión decide navegar por la red y acude a páginas y foros con la intención de compartir ideas, intereses, aficiones, no tarda en encontrar la descalificación y el insulto contra quien no piensa igual, a veces adobado con un humor grosero.


Antes de ayer, por enésima vez, un estado se convirtió en asesino matando a un prisionero. Durante todas las horas del día más festivo del año, los equipos de rescate buscaban entre los escombros del aeropuerto de Madrid a dos personas desaparecidas, con toda probabilidad, inmigrantes; dos historias de pobreza, de dos luchadores que no se resignaron a sufrirla, de dos trabajadores que vinieron en busca de la riqueza contribuyendo con su esfuerzo a aumentar la riqueza del país.


Dos vidas, tres, miles destruídas en nombre de ideas desencarnadas, ajenas a todo cuanto implica el ser humano. Unos matan, dicen, por llevar la libertad y la democracia a un país que no las tenía. Los muertos, los que morirán hoy y mañana y pasado, ya no tendrán la oportunidad de disfrutar de esa libertad y esa democracia que hasta ahora sólo les ha servido para morir. Otros matan para conseguir la independencia, otra hermosa idea que no ha servido para otra cosa que para llenar de muertos, dolor y zozobra la tierra que se quiere independiente sin contar con los hombres y mujeres que la habitan. Algunos, finalmente, tienen las manos limpias de sangre, pero las lenguas cargadas de resentimiento, de envidia, de odio. En sus cabezas giran las pasiones más sórdidas, por sus lenguas salen convertidas en descalificaciones, insultos, bravuconadas, y esa mala baba va impregnando el ambiente, metiéndose en las casas, infiltrándose en las mentes de adultos, adolescentes y niños.

Pero la peor amenaza no es la muerte, que todos queremos ver lejana, ni la crispación a la que podemos responder con crispación sin mayores problemas aparentes. La peor amenaza es un escepticismo que instale a la mayoría en la resignación. Resignarse es aceptar que las cosas no pueden mejorar y, por lo tanto, no hacer nada para intentar mejorarlas. Resignarse es dejar el mundo en manos de los violentos, violentos de pístolas y bombas, violentos de palabras, violentos de poder para aplastar al más débil. Ante un año que nos ha ofrecido ese panorama de estancamiento nauseabundo cuando no de retroceso hacia etapas anteriores a la civilización, resignarse es garantizarnos de antemano que este año que comiena será igual o peor que el anterior.

Estamos preparando la biografía de un hombre que trabajó por enseñar a pacientes y alumnos a no resignarse, a luchar contra sus limitaciones y las circunstancias difíciles de sus vidas consolidando su autoestima y proyectándola en el respeto y amor a los demás. Recordando ese trabajo y el de todos cuantos luchan por mejorar nuestras vidas, aprovechamos este espacio para instarles a que no se resignen y para desear que esa falta de resignación se convierta en una lucha activa por limpiar el ambiente y hacer prevalecer valores humanos como la concordia, la paz, en defintiva, el amor. Sólo así podemos desearnos un feliz año nuevo con la auténtica esperanza de que lo sea.


Feliz año nuevo.
La imagen es de Juanra, una persona con ganas de luchar. Vale la pena visitar su blog en http://labombilla.blogspot.com/2004_12_01_labombilla_archive.html y su página en http://labombilla.blogia.com/