Reportaje realizado por Laia Ruich y Aitor Marichalar para TV3, Televisión de Catalunya

martes, diciembre 22, 2009

Fin de un año, comienzo de un año mejor



Queridos amigos:
2009 ha sido un año muy intenso. A nosotros nos exigió desde el principio mucho esfuerzo y trabajo para que el deseo de celebrar el centenario del profesor Fassman se hiciera realidad. Todo se vio recompensado cuando en el mes de abril llegamos a la meta.


No podemos olvidar, sin embargo, a aquellos a quienes este año condenó al paro, a la lucha por la supervivencia; una lucha que deshumaniza cuando hay que salir cada día a la calle a buscar lo esencial para la familia, para uno mismo. Ante la angustia cotidiana que tantos hombres y mujeres tienen que sufrir buscando empleo desesperadamente, da un cierto pudor y hasta vergüenza quejarse de exceso de trabajo. Hoy por hoy, cuando trabajar es para millones sólo una esperanza, el trabajo es, para quienes lo tenemos, un privilegio que hay que agradecer. Con todos los que estáis sufriendo la incertidumbre ante vuestro futuro y el de vuestras familias, quisiera compartir unas palabras que escuché hace muchos años de un amigo judío, superviviente de un campo de concentración en el que había perdido toda su familia. “Cuenta tus bendiciones,” me dijo tras escuchar mis penas. El hombre no podía darme otra cosa; era muy pobre, pero aquellas palabras, resonando en mi recuerdo a través de los años en momentos durísimos, me sirvieron de bálsamo y de estímulo para salir adelante. Contad vuestras bendiciones: los padres, el compañero o compañera, los hijos, ese breve momento de alegría o de simple distracción que os alivia la lucha, la buena salud, la juventud, las ventajas de la madurez. Es posible que descubráis tantas cosas buenas que vuestros problemas y preocupaciones se reduzcan a la medida de obstáculos que podréis superar.


Tuvimos que dejar de lado este blog en junio porque mis alumnos de inglés y el encargo de un libro ocuparon todo mi tiempo. Ana Braga se dedicó al trabajo de la editorial. Cada día agradecemos que siga adelante un proyecto que tanto significa para nosotras y para muchos amigos y admiradores del profesor.


La biografía se presentó el 19 de agosto a las 10:30 de la noche en Gerri de la Sal, pueblo en el que nació Pilar Rocafort Puigredón, la mujer más importante en la vida del profesor Fassman a quien veneró hasta su último aliento. Fue la presentación más emotiva. La plaza de Sant Feliu se llenó de parientes y amigos de Fassman que le recordaban como un personaje cotidiano durante las visitas diarias al pueblo que hacía mientras veraneaba en Sort, y de jóvenes que habían oído hablar de él a sus mayores en centenares de anécdotas que aún se siguen contando. Quise dedicar aquella presentación a mi abuela sabiendo hasta qué punto eso habría complacido a mi padre.


El acto empezó con un corto en el que Ana Braga seguía los pasos de Pilar Rocafort en el Gerri de finales del siglo XIX. Su infancia en Casa Morreres, su matrimonio, sus primeros hijos, sus primeros dolores irreparables con la pérdida de su primera hija y de su marido, su volver a empezar con su segundo matrimonio y su traslado a Sort.


Seguramente, en la historia de aquella mujer sencilla, trabajadora y fuerte todos volvieron a vivir la historia de las mujeres de sus familias; la historia secreta del esfuerzo y el trabajo silenciosos con que las mujeres sostenían las casas del país.


Tras el documental, empezaron los parlamentos. Mercé Caselles, de Casa Bochaca, activa patrona de la Fundación La Morisca que vela por las tradiciones y la vida cultural de Gerri, habló de Fassman y de su madre compartiendo sus propios recuerdos. Carles Canut habló por segunda vez del amigo heredado de su padre y cómo la comarca se imbrica de un modo inseparable en la vida de Fassman. Finalmente, y pidiendo permiso a mi padre, hablé de las mujeres que marcaron su vida: su madre, por encima de todos, una mujer en cuyas facultades podía deducirse el origen de las facultades de Fassman; su hermana mayor, personalidad que destacó en la Iglesia por una entrega absoluta y heroica a trabajar por los demás; su primera mujer, discípula extraordinaria que agradeció siempre a Fassman todos los triunfos que consiguió a pesar de los obstáculos que encontró en todas partes por el hecho de ser mujer; la mujer que le acompañó durante los últimos treinta años organizando su vida doméstica.


Dije entonces que aquella sería la última presentación del libro porque nada podría superar el ambiente, la atención, la calidez de todos. Y fue la última presentación.La biografía de Fassman sigue su camino. El profesor Fassman vuelve a vivir con cada nuevo lector que se asoma a su historia. Aún nos queda la espina de no haber podido distribuir el libro en América donde tantos ex alumnos y admiradores lo esperaban. Pero tenemos la certeza de podernos sacar esa espina muy pronto con una segunda edición confiada a una distribuidora internacional.


En octubre estuvieron en casa Luis Alvarez, investigador de Cuarto Milenio, y su equipo preparando un documental que saldrá en breve en el excelente programa de Iker Jiménez. En cuanto nos avisen de la fecha de emisión, la comunicaremos.


Y, en fin, que acaba un año duro, pero empieza uno nuevo como todos tienen que empezar, con esperanza. Deseamos a todos, en primer lugar, lo mismo que deseamos para nosotras y los nuestros: que los catastrofistas y los crispadores no consigan ahogar la esperanza que todos necesitamos para salir adelante; que recibamos el año sacando fuerza de flaqueza para seguir luchando con toda nuestra energía; que al hacer balance en el último mes del año próximo podamos contar triunfos y disfrutarlos con la satisfacción de haberlos conseguido con honestidad gracias a nuestro esfuerzo.


Recibid en mi nombre y en el de Ana Braga un abrazo de todo corazón.

Nuevo libro del Dr. Javier Akerman

Akerman vuelve a ofrecer sus conocimientos para ayudarnos a mejorar la calidad de nuestra vida. En su último libro recuerda al profesor Fassman Copìamos aquí el mensaje en el que nos comunica su próxima presentación:



Estimada María: Me acaba de entregar la editorial mi último libro: "Cómo vencer el estrés (vivir en plenitud)", en cuyas dedicatorias nombro a tu padre "in memoriam". En varios capítulos, además, lo nombro como hipnoterapeuta y creador de los métodos de "motivación permanente", así como mi maestro. Este libro será presentado en "El Corte Inglés" de Vigo, el 23 de diciembre a las 20:00 h. Un fuerte abrazo.Javier


El profesor Fassman prefirió siempre a cualquier homenaje, que un alumno suyo le recordara en sus trabajos. Con esta certeza, agradecemos al Dr. Akerman en su nombre este homenaje que ofrece a su memoria y le deseamos todo el éxito que se merece.

jueves, junio 25, 2009

LA NOCHE DE LA INFAMIA

Noviembre de 1989. TV3, la televisión de Cataluña, emitía "La vida en un xip", un programa de información y debate presentado por Joaquim Maria Puyal. Esa noche, el tema era la hipnosis. Compartían la mesa del debate el Dr. Ramón Sarró, eminente psiquiatra que contaba en su currículo haber sido discípulo de Freud y catedrático de psiquiatría de la Escuela de Medicina de la Universidad de Barcelona durante veinte años; el Dr. Luis Linares de Mula, médico, bioquímico y farmacéutico aficionado a la parapsicología con varias publicaciones en su haber, y el Dr. José Mir Rocafort, psicólogo, conocido por el nombre que le diera fama como mentalista, profesor Fassman.

En un momento del debate, de acuerdo con la dinámica del programa, se pidió al profesor Fassman que hiciera una demostración de hipnosis. El profesor realizó, con cinco voluntarios, los números de hipnosis que hacía en el teatro y llevó a una joven a lo que era, aparentemente, una regresión hipnótica. Concluída la demostración, se dio la palabra a las personas del publico que lo solicitaban. Un grupo de espectadores que dijeron ser ilusionistas empezó a atacar los experimentos que el profesor Fassman acababa de realizar acusándole de ser un farsante. Se organizó una discusión airada entre quienes atacaban y quienes defendían al profesor. El profesor contemplaba el alboroto en silencio mirándoles a todos con esos ojos suyos que parecían asomarse al mundo desde una profundidad insondable; soportando, sin un gesto, las acusaciones que pretendían lanzar una mancha negra de duda sobre sus sesenta años de carrera profesional.


Cuando al presentador le pareció que el guirigay ya había durado suficiente, volvió a la mesa y le preguntó al profesor si quería decir algo. Fassman respondió: "No, nada", mirando al público, pero su mente ya no estaba allí. Acusado a los nueve años de haberse entregado a Satanás porque practicaba ejercicios de hipnosis con los amigos de su pueblo; acusado de fraude por quienes resentían su éxito en los escenarios; acusado de charlatán por quienes resentían su prestigio como hipnoterapeuta, Josep Mir Rocafort había tenido que soportar durante ochenta años la soledad a la que le habían condenado, desde su nacimiento, la singularidad y la excelencia de su mente prodigiosa. El espectáculo bochornoso de aquella noche cerraba, con implacable consecuencia, una vida destinada a verse siempre bafo el foco de la fama y en la picota de la ignominia.
No puedo decir si el rostro, siempre enigmático, de mi padre reflejaba en aquellos momentos una profunda tristeza o una serena resignación. No conseguí aquella noche, ni he conseguido veinte años después, la serenidad indispensable para analizar con frialdad el episodio y sus protagonistas. Por eso lo desheché al trastero de la memoria entre las cosas que no vale la pena recordar, y pasé, en efecto, veinte años sin recordarlo. Pero entonces tuve que escribir la biografía, y comprendí que, por doloroso que me resultara revivirlo, no podía omitir aquel episodio infame. No porque fuera algo insólito e importante en la vida del profesor Fassman, sino porque aquella fue su última aparición en público; la última vez que un puñado de miserables pudo darse el lujo de vilipendiar en público, durante unos minutos, a un hombre extraordinario. Cuando puse el vídeo del programa para poder narrarlo en la biografía, creí que el tiempo me permitiría volver a ver aquellas escenas con algo, al menos, de serenidad. No fue así. Mi indignación seguía tan viva como una llaga abierta. Tuve que tragar hiel viendo a aquellos energúmenos lanzar basura sobre mi padre, y tuve que seguir tragándola mientras escribía el espisodio haciendo esfuerzos por contener los sentimientos y las sensaciones que amenazaban la objetividad de mi trabajo. Llegué al punto final con la firme resolución de no volver a recordar esas escenas nunca más. Esta vez, sin embargo, mi resolución apenas ha durado unos meses.
Como si alguien o algo no hubiese tenido suficiente con la narración del episodio en la biografía; como si alguien o algo hubiese creído que quedaba inconcluso y no quisiera dejarlo así, recibí hace unos días un mensaje en mi facebook que me hizo revivir el horror de aquella noche atizando la ira y la impotencia que me habían hecho salir de la sala y refugiarme tras la puerta, incapaz de soportar lo que estaba viendo y oyendo. El mensaje estaba escrito en catalán. Voy a publicar aquí, traducidas al castellano, las partes más relevantes. Las palabras del amigo que lo escribió y me lo envió bastan para poner en evidencia la codicia, la falta de escrúpulos, la inmoralidad, en fin, de quienes en 1989 y hoy mismo, intentaron y siguen intentando convertir la televisión en una pocilga para que puedan refocilarse en ella a gusto las personas más vulnerables a dejarse arrastrar a la contemplación de lo más abyecto por disfrutar de la emoción que producen las secreciones de adrenalina.
"...El motivo por el que la hago perder unos minutos es para agradecerle la publicación de su libro. Lo he leído de un tirón y volveré a hacerlo para absorber del todo el valor del personaje...Permítame ampliarle una información sobre lo que usted dice que pasó en el programa "La vida en un xip" de Joaquim Mª Puyal. Es cierto todo lo que usted dice, pero todo empezó mucho antes...(Personal del programa) fue al local de la SEI, Sociedad Española de Ilusionismo, buscando magos que quisieran participar en el programa. Como obsequio, regalaban un reloj. Yo me apunté con otros compañeros (puedo decirle los nombres)...Pregunté qué papel o preguntas deberíamos hacer o si teníamos que permanecer callados. La contestación fue que no, que teníamos que darle "caña" al profesor Fassman, hiciera lo que hiciese, porque tenía que ser un programa "vivo". ..Dije que criticar por criticar no me parecía justo. En resumen, yo no tengo el reloj. ..Es el ejemplo de que, por parte de la televisión, es más importante la audiencia que el personaje, y de que aquellos "magos ilusionistas". la mayoría de los cuales no sabían nada de su padre, con tal de salir en televisión son capaces de vender su dignidad sin pensar que jamás en la vida podríamos llegar a las cumbres del espectáculo a las que llegó el Profesor Fassman.
Maria aquello fue una encerrona por parte de cuatro mediocres aficionados a la magia y de la poca sensibilidad de las televisiones...
Antoni Casas "
Por supuesto, respondí enseguida al mensaje de Antoni Casas agradeciéndole su generosidad y su valentía y pidiéndole permiso para publicar sus palabras aquí. También enseguida, el Sr. Casas me autorizó a hacerlo. Creo que no hace falta decir nada más. Sólo que otra vez, desde aquí, gracias, en nombre de mi padre.

domingo, junio 21, 2009

Iker Jimenez y Milenio 3 honran al profesor Fassman en la Cadena Ser


En el momento en que me llegó a través del teléfono la voz de Iker Jiménez, familiar después de haberle escuchado en tantos programas, pero nunca dirigiéndose a mi, supe que la entrevista sería diferente a cuantas me habían hecho. La voz, las palabras de Iker transmiten un entusiasmo, una calidez, una empatía sólo comparable a las de aquel extraordinario comunicador que fue Félix Rodriguez de la Fuente. Su entusiasmo anima y su empatía deshace barreras invitando a la sinceridad.

Recordé enseguida aquella entrevista que hizo a mi padre el escritor catalán Josep Mª Espinás en 1989. El profesor Fassman tenía entonces 78 años y casi 60 de entrevistas a sus espaldas. Había mantenido, hasta entonces, con la prensa una relación de cordial hostilidad. A los periodistas les decía lo que sabía que esperaban escuchar, fuese o no cierto, y jugaba deliberadamente al despiste cuando las preguntas se acercaban demasiado a su intimidad. Con Josep Mª Espinás, sin embargo, todo fue distinto, tan distinto que hasta el día de hoy me sorprende que José Mir Rocafort se quitara, aquel día, la máscara de Fassman, y hablara en televisión, con serena franqueza, de su madre, de su infancia, de sus paisanos. La personalidad y el estilo de Espinás son muy distintos a los de Iker Jiménez. ¿Qué hace, sin embargo, que ambos consigan desarmar las prevenciones del entrevistado llevándole al terreno de las confidencias? ¿Tal vez esa empatía que se percibe sincera, sin impostación, sin rastro de hipocresía?

Fermín Agustí, productor del programa, me había pedido una selección de audios del profesor Fassman para ilustrar la entrevista. Elegí fragmentos de aquel memorable programa de "Identitats" antes de saber el rumbo que llevarían las preguntas. No pude haber elegido mejor. El trayecto y el resultado fueron, esencialmente, los mismos que vivió mi padre aquel día de hace veinte años.

Iker Jiménez habló del profesor Fassman con un respeto y una admiración sorprendentes en un joven investigador del misterio. Los investigadores de su generación se muestran, por lo general, reacios a echar la vista atrás hacia una época que consideran contaminada por la subjetividad y superada gracias al rígido y helado cientifismo que ha acabado con la magia. Iker preguntaba, con la curiosidad entusiasta de un niño, cosas del niño solitario y torturado que fue José Mir Rocafort, buscando un modo de comprender al mentalista e hipnotizador que asombró al público, dentro y fuera de los teatros, con el seudónimo de Fassman. Esa tendencia a profundizar para descubrir y saber que, seguramente, dirige su trayectoria profesional, se rebela con toda claridad cuando Iker confiesa que la fotografía de Fassman que más le impresiona y le inquieta es aquella en que el mentalista se refleja en un espejo con una mirada de tal intensidad, que hacía que muy pocos se atrevieran a mirarle a los ojos. Iker se atreve a mirarle en ese espejo buscando al hombre que se oculta bajo el maquillaje teatral.

No pude dejar de pensar, con tristeza, cuánto habría disfrutado Fassman hablando con Iker Jiménez.

Desde aquí las gracias a ese brillante comunicador que nos entretiene y a la vez estimula nuestra curiosidad y al equipo que, en la madrugada del domingo, redondeó la entrevista glosando la figura de Fassman sin escatimar elogios. A todos, nuestro más sentido agradecimiento.


Pueden escuchar la entrevista en el enlace que aparece en la columna de la izquierda.

domingo, junio 14, 2009

Fassman predice la muerte del coronel Delgado Chalbaud


Nuestro amigo, Enrique Esteguy, el mago Abracadabra, nos reenvió un mensaje muy interesante que acababa de enviarle el Dr. Kerdel-Vegas, sobre un extraño episodio ocurrido en Caracas en noviembre de 1950.

El coronel Carlos Delgado Chalbaud, Presidente, entonces, de la Junta Militar que gobernaba Venezuela, fue secuestrado y asesinado el día 13, pocos días después de haber hablado con Fassman. A partir de ese momento, diversas fuentes afirmaron que Fassman había advertido al mandatario de que le iban a matar. No todos coinciden, sin embargo, en la forma en que se produjo esa advertencia. Se cuentan, y hasta se publican en la prensa, diversas anécdotas. A la hora de incluir ese episodio en la biografía, optamos por la versión que contaba Deyka, en aquel entonces, esposa de Fassman; versión que Fassman no desmintió en 1982 durante la redacción de sus memorias.

Si la versión que aporta el Dr. Kerdel-Vegas nos hubiera llegado a tiempo, la habríamos incluído en la biografía para que los lectores decidiesen a cual dar crédito. No fue así, pero, al menos, podemos ofrecer ambas versiones a los visitantes de este blog.

En primer lugar, copiamos íntegramente el mensaje de Enrique Esteguy, e inmediatamente después, el fragmento del capítulo XX de la biografía, llamado Las Américas, en el que se cuenta el episodio. Sería interesante recibir vuestras opiniones sobre cual versión os parece más verosímil.

Querida MARÍA:
He recibido este correo-e proveniente de un pariente y me parece que te puede interesar. Habrá que agregarlo, quizás, en la 2ª edición del libro.
Te hago llegar, con todo afecto, un beso
Enrique Estéguy ABRACADABRA

FASSMAN y Carlos DELGADO CHALBAUD

Hace ya muchos años, el Dr. Francisco (Paco) SCANNONE y su esposa me relataron una extraña historia en relación con el hipnotizador, vidente y mago español, José Mir, alias “FASSMAN”, en relación con Carlos DELGADO CHALBAUD.

Como la memoria es frágil, quise corroborar hoy lo que recordaba con X y ahora copio lo que me contó:
Estaban, un grupo de unas treinta personas (de los cuales sólo quedan dos vivos, X y otra señora que desafortunadamente no puede dar testimonio pues sufre la enfermedad de Alzheimer), invitados casa del Dr. Alfredo MACHADO GÓMEZ y su esposa Carmen ZINGG de MACHADO en El Paraíso, y Alfredo trajo como entretenimiento de esa noche al mago FASSMAN, muy de moda en aquel momento, de paso por Caracas (donde presentaba diariamente su acto en el TEATRO NACIONAL). Ha debido ser el día 3 de noviembre de 1950.

FASSMAN apareció en la sala de la casa, donde se congregaron los invitados con una ayudanta y se cubrió los ojos (e igual su asistente) con un trapo negro y empezó a dar los nombres, números de las cédulas de identidad, números de los pasaportes, lugar de nacimiento, etc. de los asistentes. Según X los invitados estaban muy impresionados, pues sabían que ni siquiera el anfitrión tenía esas precisiones.

De pronto se volvió hacia la puerta del salón (que quedaba a espaldas de la audiencia) y dijo que alguien muy importante en el país estaba entrando en aquel momento, todos se voltearon y pudieron comprobar que en efecto allí estaba llegando el Teniente Coronel Carlos DELGADO CHALBAUD, en ese momento Presidente de la Junta Militar de Gobierno (cuyos otros miembros eran el Tte. Cnel. Marcos PÉREZ JIMÉNEZ y el Tte. Cnel. Luis Felipe LLOVERA PÁEZ), ataviado de civil, quien era primo-hermano de Alfredo por el lado materno.

Aparentemente FASSMAN dijo entonces que la persona que había llegado estaba sola; identificó como un Mercedes Benz (pequeño) el vehículo que manejaba; dio correctamente el número de la placa del carro y agregó: “Cuídese porque a usted lo van a matar”.

Aquello cayó entre los asistentes como un balde de agua helada, pero DELGADO CHALBAUD lo tomó a chiste y comentó que da igual estar sólo o con escoltas cuando a uno le llega su hora.


En cualquier forma el buen humor del Presidente no disipó el desagradable ambiente; los invitados se despidieron apresuradamente y antes de las 12 de la noche la fiesta había terminado.

El día 13 de noviembre Paco SCANNONE llamaba a X desde el Hospital Militar, donde trabajaba, para informarle que acababan de ingresar el cadáver de DELGADO CHALBAUD, vilmente asesinado esa mañana.


Francisco Kerdel-Vegas, MD



Nota: El Dr. Kerdel-Vegas pedía en su email que no se publicara el nombre de su fuente y lo hemos sustituído por X.


FRAGMENTO Las Américas, CAPÍTULO XX DE Fassman, la biografía. El poder de la voluntad.

... la pareja voló a Venezuela. Llegaron a Caracas a primeros de noviembre de 1950. Allí también encontraron una situación política convulsa. Gobernaba la junta militar que en 1948 había derrocado a Rómulo Gallegos, presidida por el coronel Carlos Delgado Chalbaud. Fassman no tenía, por supuesto, la menor idea de lo que ocurría en el país, pero tras un éxito en el teatro Nacional que se destacó en la prensa de un modo que hoy consideraríamos exagerado, fue requerido enseguida por miembros del gobierno para que les recibiera en consulta. Apenas tardó un par de días en enterarse de las tensiones que afectaban al gobierno al más alto nivel. Conoció personalmente a Delgado Chalbaud y a su mujer, de eso no hay duda, pero el hecho dio lugar a cábalas e invenciones que Fassman nunca confirmó.

Delgado Chalbaud fue secuestrado y asesinado el 13 de noviembre. En su despacho se encontró un telegrama que Fassman le había enviado unas horas antes del secuestro. En 1982, Fassman aceptó que había presentido su muerte acusando los síntomas que le afectaban en esos casos, y que había encontrado, muy fácilmente, la explicación a esos síntomas. Pocos días antes del magnicidio, había recibido en consulta al general Rafael Urbina, a quien se culpó del asesinato de Delgado Chalbaud, y que a su vez fue asesinado cuando intentaba huir. Fassman creía que su malestar podía obedecer al hecho de haber percibido la tensión que agitaba al general Urbina en aquellos momentos. ¿Pudo percibir, también, sus intenciones? ¿Qué decía el telegrama? ¿Advertía a Delgado Chalbaud de lo que había captado al hablar con Urbina? Fassman no quiso responder.

-No revolvamos -dijo a su hija-. Tú pon que cancelaba una reunión porque tenia dolor de barriga. (En catalán en el original)

Fuera como fuese, el nombre de Fassman quedó unido al de Delgado Chalbaud como luego se uniría al de Eloy Tarazona y al de Venezuela. En 1980, Oscar Yáñez le menciona en el libro que transcribe la confesión de Pedro Antonio Díaz, que dice ser el que apretó el gatillo de la pistola que mató al presidente de la junta militar.



Nota: Sobre el mensaje del Dr. Kerdel-Vegas cabe hacer unas puntualizaciones:
En primer lugar, Fassman no era mago, era mentalista. El mentalismo es una rama del ilusionismo y, puesto que el ilusionismo se ha confundido desde siempre con la magia, es probable que de aquí se derive la confusión. En el capítulo XIX, llamado Los embaucadores, se clarifican los términos especificando el oficio de cada cual. En cuanto a Fassman, nunca practicó la magia; de hecho, no creía que ningún tipo de magia tuviera otro efecto que el que le ortogaban las creencias de cada cual.

En segundo lugar, Fassman no era vidente. En el Diccionario de la Real Academia de la Lengua, el término, en su sentido esotérico, aparece con dos acepciones: p
ersona que pretende adivinar el porvenir o esclarecer lo que está oculto y persona que tiene visiones sobrenaturales o que están fuera de lo que se considera común. A lo largo de su vida profesional, Fassman tuvo que expresarse ante la prensa con el lenguaje estereotipado que utilizaban mentalistas, futurólogos y otros profesionales análogos desde los inicios de los espectáculos "psíquicos" a finales del siglo XIX. En privado, siempre manifestó serias dudas sobre el fenómeno de la precognición, atribuyendo las profecías a la clarividencia natural, a la habilidad deductiva o a la casualidad. Hay una anécdota en el capítulo XX, Las Américas, que ilustra su postura al respecto. Al ser requerido en La Habana por un periodista para que dijera qué número saldría agraciado con el primer premio de la lotería, Fassman soltó el primer número que le pasó por la cabeza. El hecho de que no comprara ese número demuestra que Fassman no pensó en ningún momento que se tratara de una premonición. Cuando el número resultó, en efecto, premiado, Fassman lo atribuyó a la pura casualidad.



Ningún dato objetivo en la vida de Fassman demuestra que tuviera o creyera tener la capacidad de adivinar el futuro. La única evidencia de que la tuviera, la constituyen las anécdotas como la que nos refiere el Dr. Kerdel-Vegas. Pero, ¿cuánto tienen de objetivo ese tipo de relatos y cuánto de elaboración posterior? Son miles los que afirman que Fassman hacía predicciones en sus consultas y en las reuniones particulares en las que actuaba. ¿Verdaderamente hacía predicciones que se cumplían o eran las personas, condicionadas por la hipnosis, las que así lo creían?


José Mir Rocafort sí tuvo que sufrir desde la infancia los efectos de una facultad que le hacía intuir, de algún modo, la muerte próxima de una persona (ver capítulo IX, Una facultad incómoda), pero nunca creyó que el fenómeno indicara que podía "ver" el futuro. Durante muchos años intentó encontrarle una causa a esa facultad tan extraña como dolorosa, pero nunca lo consiguió. Terminó aceptando que esa facultad, como otras que no comparte la mayoría normal -la memoria eidética, por ejemplo-, pertenece a los misterios de la mente que la ciencia aún no ha conseguido explicar.


Si a todo lo anterior se añade que Fassman nunca dijo ni mafestó en modo alguno que tuviera visiones, hay que concluir, sin lugar a dudas, que no era vidente.


En cuanto a la asistenta o ayudanta de Fassman, se trataba de su esposa, Josefina de la Iglesia, que con el seudónimo de Miss Deyka participó en su espectáculo hasta la separación de ambos en 1954.


Fassman y Deyka se presentaron varias veces en Venezuela entre 1950 y 1954. En 1953 abrieron en Caracas una sala de fiestas, "La Cueva del Guácharo." Fassman salió del país en 1954 y volvió en visita privada en el 58. A finales de los sesenta empezó a visitar Caracas una vez al año, hasta 1977, para impartir sus cursos de Dinámica Mental.

lunes, junio 01, 2009

La bruma del misterio. (Fragmento del capítulo II).

...Los gemelos Mir Rocafort vinieron al mundo con esa rara disfunción en un lugar y en un tiempo en que no podía realizarse un diagnóstico preciso ni había medios para tratar los síntomas; los dos nacieron destinados a ser inscritos como fallecidos al poco tiempo de nacer, pero uno de ellos consiguió posponer ese momento durante ochenta y tres años. ¿Por qué? Es el instinto el que impulsa a un recién nacido a mamar. Fue lo que hizo el pequeño Luis y su instinto le mató. Cuando José rechaza el pecho de su madre, cualquiera hubiese deducido que ese niño no quería vivir. Parecía carecer del impulso natural a alimentarse; parecía fallarle lo que todos conocemos como instinto de supervivencia. Y eso le salvó. ¿O fue, precisamente, el instinto de supervivencia lo que mantuvo sus labios apretados para no dejar entrar ni una gota de la sustancia que podría matarle? En este caso, tendríamos que aceptar que su instinto tenía una información de la que carecía el de su hermano, una información tan clara, que le permitió resistir un impulso tan primario como el hambre.
Si la naturaleza tiene las respuestas a este tipo de interrogantes, el pensamiento científico aún no ha conseguido arrancárselas. Sólo la imaginación puede crear seres omnisapientes capaces de responder a todas las preguntas. Quien no está dispuesto a buscar respuestas por esa vía tiene que formular hipótesis a partir de los fenómenos que observa. El primer incidente crucial en la vida de José pone de manifiesto un fenómeno que se confirmará durante toda su trayectoria: el niño vino al mundo con una voluntad extraordinaria que le permitiría superar las circunstancias más adversas; una voluntad tan potente, que conseguiría imponerse a la voluntad de los demás obteniendo una eficacia fuera de lo normal en la inducción a la hipnosis. Por el momento, la ciencia tiene que limitarse a constatar la existencia de facultades extraordinarias -como la memoria eidética, por ejemplo- sin poder explicar su naturaleza. Para José, las explicaciones no eran lo más importante. En sus clases y conferencias, Fassman pasaba rápida y superficialmente por la teoría, descendiendo, lo antes posible, a la práctica. Había elegido utilizar su extraordinaria voluntad para convencer a sus alumnos de que podían desarrollar la suya para superarse, y el uso que dio a esa facultad -o a ese don, como se prefiera- le permitió llegar al final de su vida con un balance positivo. Tal vez porque también la utilizó para no perderse buscando respuestas que no podía encontrar fuera del ámbito de su imaginación. Pero para llegar al momento en que, descartando lo superfluo, la mente descubre lo que tiene importancia vital y focaliza en ello toda su atención, tiene que pasar un largo tiempo de aprendizaje, de ensayos y errores, de acumulación de conocimientos y experiencia. El profesor Fassman, al que algunos imaginaban como un ser dotado de poderes sobrehumanos desde la cuna, tuvo que pasar por el mismo proceso de aprendizaje antes de convertirse en el hombre sabio al que pacientes y alumnos acudían en busca de ayuda para dirigir sus vidas. Fue un aprendizaje difícil que le exigió, desde la infancia, superar obstáculos que para la mayoría resultarían insalvables.

viernes, mayo 29, 2009

FASSMAN, LA BIOGRAFIA EN LA FERIA DEL LIBRO DE MADRID

Los amigos de Madrid ya pueden adquirir Fassman, la biografía. El poder de la voluntad en tres librerías de Madrid, Fuentetaja, El buscón y Pérgamo. Las dos primeras están en la Feria del Libro de Madrid. Encontrarán más información sobre los puntos de venta con direcciones y teléfonos en http://www.fassman.es/triagoediciones/puntosdeventa1.html

Seguiremos comunicando nuevos puntos de venta.