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Reportaje realizado por Laia Ruich y Aitor Marichalar para TV3, Televisión de Catalunya

domingo, marzo 18, 2007

Escepticismo doloroso


Domingo de marzo de 1948. El local de la Sociedad Recreativa l'Amistat de Mollerusa, con un aforo de entre 500 y 600 espectadores, está completamente lleno. El profesor Fassman presenta su espectáculo de mentalismo e hipnotismo. Los números del espectáculo van arrancando aplausos entusiastas de un público asombrado. De pronto un joven de 23 años empieza a gritar: ¡Trampa! ¡Tongo! Algunos le abuchean. El profesor Fassman pide calma con las manos e invita al joven a subir. El joven acepta el reto envalentonado por la presencia de la novia a quien quiere impresionar. Fassman le mira fijamente. -Usted cree que esto es trampa-, le dice con voz tranquila. El chico se reafirma en su postura. -Pero usted se siente muy mal-, sigue Fassman, mirando fijamente al escéptico. El chico no responde. -Muy mal-, insiste Fassman levantado la voz. -Tiene un dolor de estómago insoportable-, grita. El chico se abraza la barrgia con un gesto de dolor. -Y la espalda, le duele la espalda-, grita Fassman, y de la espalda pasa a las piernas, y el chico acaba revolcándose por el suelo aquejado de dolores insoportables en todo el cuerpo. Fassman le grita entonces que hace un frío insoportable y el chico empieza a temblar, e inmediatamente le grita que hace calor y que no puede soportar la ropa y el chico empieza a desnudarse. Cuando el valiente maleducado vuelve en sí, se encuentra en calzoncillos ante su novia y ante toda la concurrencia que había intentado soliviantar.
Esta anécdota nos llega con nombre y apellidos por expresa voluntad de quien nos la ha relatado. El joven se llama Josep Solsona Graus y nuestro colaborador es su sobrino, Joan Maria Rosell Solsona. Joan Maria vive ahora con su esposa en Sort. Excelente narrador de memoria prodigiosa, su conversación nos proporcionó un rato sumamente agradable. Volveremos a vernos en el Bar de Pei con la seguridad de divertirnos a la vez que escuchamos cosas muy interesantes. Muchísimas gracias, Joan.
Entradas relacionadas: "Fassman y el ilusionismo"; "¿Rotundamente truco?"

Barcelona, 1988

Ayer recibimos la visita de Enric Farrús, ex-alumno del profesor Fassman de los cursos de 1988. Enric nos regaló material de aquel curso para el museo y estuvo contándonos sus impresiones sobre el profesor en las diversas ocasiones en que tuvo contacto con él tanto en el curso como en privado. En sus recuerdos, como en el de casi todos los que le conocieron, destaca el sentido del humor de Fassman, su tendencia a hacer bromas desde la más pétrea seriedad. Enric nos contó además muchas cosas suyas que revelan una gran sensilibilad. Esperamos que siga compartiendo sus experiencias con el mayor número posible de personas que, como él, atisban de vez en cuando otras realidades.


Entradas relacionadas: Akerman, ex-alumno curso 1977; Jorge Rico, ex-alumno colombiano
Profesor Ysai, ex-alumno curso 1987; Profesor Marín, ex-alumno primer curso en Barcelona



sábado, marzo 17, 2007

Ex-alumno colombiano

Hemos recibido un mensaje de Jorge Rico, economista e industrial colombiano que fue alumno del profesor Fassman en Bogotá en 1972. Nos informa que en estos momentos está impartiendo cursos de Dinámica Mental en Madrid. Publicamos su mensaje con nuestro profundo agradeciemiento.

Apreciada María: Me ha causado mucha satisfacción el habermecomunicado contigo en el día de hoy; la verdad es que nunca me enteré de la vida privada de tu padre José Mir Rocafort, a quien tuve como profesor deDINAMICA MENTAL, en Bogotá, en el mes de Diciembre del año de 1972, segúnDiploma que tengo colgado en mi habitación de Madrid.

Quiero mencionarte que tu padre gozó de mucha estimación en los círculos relacionados con los temas, en la antigua “Atenas Suramericana”, como alguna vez llamaron aBogotá. Desde muy joven me interesé por los temas y disfruté mucho del curso de tu padre; cuando tomé el curso, ya conocía bastante bien la hipnosis y tu padre sirvió para precisar mis conocimientos y acrecentarlos con todos lostemas que el curso incluía.

Te reitero lo agradecido que estuve cuando mi hermano Armando, hombre muy inteligente y apasionado por la política, después de tomar dos cursos con tu padre, dejó el alcohol para llegar finalmente al Congreso de mi país y estar allí durante 16 años.

Siempre tu padre fue objeto de admiración por parte mía, por todas sus características humanas.
Sinceramente, ha sido muy grato haber iniciado ésta relación,
cordialmente,
Jorge E. Rico

miércoles, marzo 14, 2007

Predicciones inexplicables


Mac Florido Dolcet se acuerda con frecuencia del profesor Fassman. Le recuerda, dice, cada vez que se cumple una de las predicciones sobre su vida personal que un día le hizo el profesor. Empezaba la década de los ochenta y Mac era corresponsal del diario El Segre, uno de los periódicos locales de la provincia de Lleida. Mac le hizo una entrevista al profesor y el profesor le contó la vida y milagros que le esperaban en el futuro. Dice Mac que el profesor no se equivocó, que sus predicciones se han ido cumpliendo irremisiblemente y que, con cada predicción que se cumple, el recuerdo de Fassman vuelve a su memoria como un "Te lo dije."
Este testimonio nos lleva al terreno de esa extraña especie de agujero negro que es la precognición. ¿Puede alguien "ver" el futuro? ¿Puede "materializarse" en la mente de un paragnosta algo que aún no ha sucedido? La curiosidad por el fenómeno de las predicciones puede llevarnos desde la pura charlatanería de futurólogos, echadores de cartas, etc., hasta los laboratorios de investigación de fenómenos paranormales de las más prestigiosas universidades del mundo. Es un tema que apasiona tanto al lego de cualquier nivel social y cultural, como al investigador que busca una explicación científica. Y es natural que sea así. La incertidumbre ante lo que va a suceder mueve a la mayoría a interesarse por la posibilidad de que alguien sea capaz de predecirlo, y son muchos los que pagan a quien sea sólo para aliviarse el temor a lo que les pueda pasar.
Pero este no es el lugar adecuado para adentrarnos en esa coordenada misteriosa en que el futuro parece irrumpir en el presente. Hablaremos del tema en los artículos de la web y, por supuesto, trataremos el tema a fondo en la biografía. Como mentalista, Fassman "jugó" a predecir el futuro durante sus años de teatro. Uno de los números que más impresiona en este tipo de espectáculos es cuando sube al escenario alguien del público para participar en una prueba y el mentalista le dice de sopetón que le van a tener que operar de la vesícula. Se trata de un truco fácil y su precisión y espectacularidad depende, como en todos los trucos, de la calidad del ilusionista. Fassman tenía unos conocimientos muy profundos de fisiognomía y caracteriología que, unidos a una habilidad de observación fuera de lo común, le permitían "dar en el clavo" de una forma espectacular. Pero esto no era, por supuesto, precognición, ni Fassman presumió nunca de que lo fuera. En la propaganda de su espectáculo, como en la de todos los de los mentalistas de su época, se le atribuían todos los poderes sobrenaturales imaginables. Fuera del escenario, Fassman explicaba a cualquiera que se lo preguntase que esos "descubrimientos" del pasado o del futuro se basaban en una adecuada observación del presente. Cuando un periodista le pedía alguna predicción, Fassman cumplía con el guión establecido en estos casos basándose, como él mismo admitía en privado, en un rápido cálculo de probabilidades y amparándose, como el mismo decía que hacen todos los futurólogos, en la certeza de que ese tipo de predicciones nunca afectan al "profeta." Son muy pocos los que recuerdan las predicciones de año nuevo que aparecen en las revistas, y aún menos los que dejan de ser fieles o clientes de un futurólogo porque éste haya tenido un desliz.
No habría nada más que decir sobre el asunto si el asunto se quedara aquí, pero en el caso de Fassman, las predicciones trascendían lo que eran meros números de espectáculo o pura propaganda. Las propias explicaciones racionales del profesor se estrellaban una y otra vez cuando en su despacho y en lugares y circunstancias diversas, de pronto empezaba a decirle a su interlocuor lo que le ocurriría en el futuro con la misma naturalidad con que le hubiese hablado de su presente, y cuando aquello que él decía que iba a ocurrir no podía en modo alguno deducirse de ningún dato, ni presente ni pasado.
Mac nos cuenta una de esas inexplicables irrupciones del futuro en la mente de Fassman de la que fue testigo su madre. El fenómeno que se produjo en aquel momento no admite ninguna explicación racional. En él se mezclaron las dotes de precognición que contribuyeron, más que cualquier otra circunstancia, a convertir a Fassman en una leyenda y ese "sentido" que le hacía ver a la muerte de lejos y que marcó toda su vida. Pero relataremos esa anécdota en la próxima entrada porque preferimos que sea la propia Sra. Dolcet la que lo cuente.
La verdad es que nuestra conversación con Mac va a dar para más de un tema. Tiene nuestro agradecimiento multiplicado por todas las entradas que su testimonio nos permitirá ofrecerles.
Entradas relacionadas: "Fassman y el ilusionismo" 6 de septiembre de 2006; "La Lotería" 22 de noviembre de 2006; "La despedida" 27 de noviembre de 2006; "Otro paso adelante" 14 de enero de 2007

sábado, marzo 10, 2007

Miguel G. Aracil abre una puerta oculta


Recibimos un mensaje de Miguel G. Aracil, periodista que ha colaborado en revistas como "Más Allá," "Año Cero," "Enigmas" y "Misterios de la Arqueología" y escritor con 45 libros publicados entre los que destacan "La Cataluña Maldita," "La Cataluña Mágica" y "Vampiros, mito o realidad." Le respondimos enseguida y él tuvo la amabilidad de ampliar su primer mensaje aportando información y opiniones de mucho interés.

A continuación, reproducimos sus palabras íntegramente.

Hola:
Veo que teneis una página web dedicada a Josep Mir Rocafort, Fassman.
Hace 21 años, yo era coordinador de redacción de la muy mediocre, por no decir incomible, revista especializada "Karma 7". En aquel momento, el director de dicha publicación, Josep María Armengou y yo mismo, decidimos hacer un homenaje a Fasman en el salón Comedia de Barcelona al que acudieron más de cien personas, donde se le concedieron placa y medalla conmemorativa. Recuerdo perfectamente aquello, pues por aquel entonces yo acababa de publicar mi primer libro ( ahora tengo 45 publicados) y le dediqué uno a Josep Mir.
Aún recuerdo el evento ( no precisamente con agrado) en que se hicieron fotos, se dieron palmaditas en la espalda y demás, y recuerdo que durante las casi tres horas de la cena y demás parafernalia, no conseguimos que Fassman tan siquiera sonriera ni diera las gracias. Supongo que en el fondo no estaba a gusto en aquel lugar, lo que no me extraña.
Es solo una anécdota que supongo no conocíais.
Un saludo y felicidades por vuestro pueblo, que tantos recuerdos de juventud me trae.
Miguel G. Aracil


Respondí a este mensaje enseguida y recibí la siguiente respuesta:

Hola María:
Puedes publicar lo que quieras de lo que te he contado. Conocí bastante bien a tu padre, entre otras cosas porque tengo mi despacho muy cerca ( desde hace casi 25 años), tocando a Muntaner, cerquita de donde él tenía su despacho, y habíamos hablado bastantes veces y contado cosas interesantes.
Posiblemente en mis archivos personales tenga alguna foto de dicho evento, que si no recuerdo mal, eran en blanco y negro. Tengo la fecha exacta: 18-4-86, pues en esa ocasión y en el mismo acto me dieron una medalla conmemorativa.
Un abrazo, y si necesitas datos que tú posiblemente no tengas y yo, quizá, solo digo quizá sí, me los pides.
Miquel G. Aracil


Una vez publicada la entrada con sus dos mensajes, se la enviamos por e-mail y, a pesar de estar muy ocupado dando los toques finales a su último libro que aparecerá en abril, el Sr. Aracil sacó tiempo para enviarnos otro mensaje que también reproducimos a continuación.


Estimada María:

Me parece perfecto y puedes contar con mi ayuda para hacer algo tan interesante como contar quién y cómo era realmente Fassman, pues actualmente es un personaje que se mueve entre la leyenda y el olvido, y no hay cosa que me reviente más, que se olvide tan pronto a quién fue más popular fuera de las fronteras de España que dentro, cosa muy habitual en nuestro país.
Hasta hace cuatro meses en que cambié de despacho, aunque sigo estando en el mismo edificio, tenía en una de las estanterías de mi bien surtida biblioteca un péndulo que me obsequió tu padre y que llevaba grabada la palabra "Fassman". Era plateado, bastante mal acabado y creo que me contó que se lo habían hecho para un kid que formaba un curso de ¿ hipnosis?.
Es formidable que, ya no como hija, sino como catalana vuelvas a "resucitar" históricamente, pues como agnóstico no creo en otro tipo de resurecciones, a quien fue maestro de mucho "trepa" que actualmente alardean de ser los "paters" de la hipnosis española, cuando todos, o casi todos, bebieron de las fuentes de tu padre.
Puedes colgar todo lo que te cuento, pues jamás me escondo de nada ni de nadie, y aguanto lo que digo a capa y espada. Quizá por eso mi personaje preferido sea el Capitán Alatriste.
Un abrazo y ahora continúo con las correcciones de mi último libro, que debe aparecer a la venta el próximo Sant Jordi, y mañana por la tarde ya tiene que estar en manos de los maquetadores y correctores.
Un abrazo, y ánimo, que Josep Mir se merecía algo más de lo que le ha dado mucha gente que lo conoció, o sencillamente que lo vió en una ocasión de lejos, y ya alardea de "haber sido su amigo"

Miquel G. Aracil

Por supuesto, agradezco mucho su testimonio y acepto su ofrecimiento que, seguramente, aportará muchos datos interesantes.
Muchas gracias, Miguel, en mi nombre y en el de mi padre.





Un testimonio imprescindible



María Rafel Farré nació en Sort el 9 de junio de 1916, hija de Antonia y Pompeyo. Es lo que dice el documento nacional de identidad que nos ha dejado su nieta. La foto del documento dice también muy poco. Esas fotos oficiales nos suelen captar rígidos, malencarados, como si al saber que estamos cumpliendo una obligación que nos arranca de nuestro mundo privado para convertirnos en objeto público, pusiéramos a posta nuestra cara más agria. Gemma, la nieta de María, nos ha ofrecido otra foto donde su abuela sale mejor, pero en la que tiene la rigidez que impone el fotógrafo cuando se nos planta delante en un estudio como si fuera a pegarnos un tiro. A pesar del gesto forzado, en las dos fotos se percibe un carácter enérgico y una sensibilidad fuera de lo común. Yo diría más, pero sé que si su expresión en esas fotos me dice tantas cosas, es porque les adhiero el recuerdo de tantas cosas como me dijo en vida.
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No hubo vez que nos cruzáramos en el pueblo, y nos cruzábamos casi todos los días, en que María de casa Agustinet no me contara algo de Pep de Mariot y su familia. Del profesor Fassman sabía poco más que sus otros amigos del pueblo. Compartía con él la afición por la pintura y eso probablemente les dio más tema de conversación, pero no eran esas conversaciones lo que recordaba María. Sus recuerdos pertenecían a la época en que el profesor Fassman era Pep de Mariot y el padre de Pep, a quien todos llamaban Senyor Mir, imponía un respeto exagerado por su extrema severidad. Quiso el destino que María de Agustinet tuviera que pasar una temporada en la casa que los Mir tuvieron en Monzón, provincia de Aragón, durante la guerra. Allí compartió la vida de la familia y de allí se llevó los recuerdos que luego compartió conmigo. Gracias a María de Agustinet esos recuerdos iluminarán en la biografía la etapa más desconocida en la vida del profesor.
Entrada relacionada: "Escena familiar"; Casa Mariot

miércoles, marzo 07, 2007

Relajación y 9 pasos hacia el éxito en podcast

Gracias al número de visitantes, seguimos superando el máximo de transferencia mensual contratada con el servidor a pesar de haber ampliado nuestro plan. Esto nos obliga a alojar los audios de "Relajación" y "Nueve pasos hacia el éxito" en un servicio de podcast. Desde ahora podreis escuchar las grabaciones del profesor tanto en la web como en esta bitácora. Muchas gracias a todos.