Reportaje realizado por Laia Ruich y Aitor Marichalar para TV3, Televisión de Catalunya

sábado, noviembre 10, 2007

La influencia del profesor Fassman, algo auténticamente paranormal

¡Más de un mes sin compartir las novedades con vosotros! Hemos vivido este tiempo con la sensación desagradable de que nos faltaba algo, pero era inevitable. La biografía del profesor Fassman nos está ocupando todo el tiempo. Hay que buscar documentos, visitar sitios, hablar con testimonios, y hay que cumplir con los plazos de redacción para evitar prisas a última hora.

Durante todo este tiempo, hemos seguido recibiendo mensajes de los visitantes de la web y de este blog contándonos sus impresiones sobre el profesor y algunas anécdotas. No podemos consignarlas todas, pero a todas las tomamos en cuenta con profundo agradecimiento. Hoy queremos compartir el testimonio de unos ex-alumnos del profesor que vinieron a visitar su casa y a hablarnos de él. Sus recuerdos corroboran lo que las evidencias demuestran: el profesor Fassman era lo que la parapsicología denomina un dotado o sensible, una persona capaz de acceder a ciertas percepciones por canales que aún se desconocen. Resumimos aquí lo que nos contaron. Cada cual podrá extraer su propia conclusión.


Ignasi Vilà Manuel y Maria Bardegí Corderas realizaron varios cursos en el Instituto Fassman durante la década de los setenta llegando a hacerse amigos del profesor. Ignasi recuerda que asistió al Instituto tras leer un anuncio en un diario sobre los cursos de Dinámica Mental. En aquellos momentos se estaba enfrentando solo a una situación difícil que no lograba comprender. En su laboratorio de fotografía se estaban produciendo toda la serie de fenómenos que en parapsicología se conocen como poltergeist. Un día el profesor Fassman tomó en sus manos la libreta que Ignasi utilizaba y, sin abrirla, empezó a hablarle de su vida, de su familia y de los fenómenos que le angustiaban. El profesor no quiso profundizar en el tema ni dar su opinión sobre el origen de los fenómenos. Se limitó a constatarlos. "Con todo lo que está pasando," le dijo, "tendrían que haber acabado contigo." Fue el propio Ignasi el que acabó con aquel episodio de su vida. Según confiesa, los cursos y la amistad con el profesor le transformaron. Los fenómenos paranormales no desaparecieron de su experiencia, pero aprendió a lidiar con ellos.
Es el laconismo del profesor lo que da mayor veracidad a la anécdota. Fassman nunca daba su opinión sobre el origen de los fenómenos supuestamente paranormales que le relataba un alumno o paciente que los estaba experimentando, a menos que pudiera darles una respuesta perfectamente inocua. En ocasiones alguien le decía estar sufriendo fenómenos de este tipo y confesaba haber consultado el asunto con un supuesto vidente que había apuntado a algún amigo o miembro de la familia como causante de todos los males. Entonces el profesor se pronunciaba sin ambages desautorizando al vidente en cuestión. La irresponsabilidad con la que algunos profesionales de la adivinación le decían a un cliente que estaba sufriendo los efectos de la magia negra o algo similar, le sacaba de quicio. Trataba cada caso con suma cautela y extremaba la precaución cuando se convencía de que, en efecto, lo que le relataban podía tener un origen paranormal.

Maria, la esposa de Ignasi, nos cuenta otra anécdota que para ella resultó inolvidable. A finales de los setenta secuestraron a una chica, hija del hermano de unos amigos. Enseguida recurrieron al profesor Fassman. La chica estuvo tres días secuestrada y, durante ese tiempo, el profesor señaló varios lugares en un mapa diciendo que la estaban traladando de un sitio a otro. Finalmente, el profesor señaló el lugar donde la dejarían. Los secuestradcores dejaron a la chica en el lugar del Montseny que el profesor había señalado. Analizaremos esta anécdota y muchas otras análogas en el apartado de la biografía que dedicaremos a la percepción extrasensorial. Como mentalista, Fassman utilizó en su espectáculo todos lo trucos conocidos y algunos de su propia cosecha. Al igual que todos, anunciaba en la propaganda sus dotes telepáticas. Lo que le significó entre los mentalistas de la época e incrementó su fama durante más de cincuenta años fue la evidencia de que, en efecto, estaba dotado de lo que llamamos percepción extrasensorial.

Maria e Ignasi nos contaron muchas cosas más durante su visita a la casa y el desayuno que compartimos en el Hotel Pessets. Ignasi nos regaló, además, varias fotografías que él mismo hizo al profesor y otras de la celebración de su septuagésimo cumpleaños. Nuestra conversación dio para mucho más que una entrada en este blog. Seguiremos refiriéndonos a ellos al tratar de otros temas y esperamos que aún puedan contarnos muchas cosas más.
Poco después de despedirnos de Ignasi y Maria, recibimos otra visita profundamente emotiva. Sara Muñoz Lángara, también ex-alumna del profesor, se desplazó hata Sort con su amiga, Mari Angels Vinyoles, sólo con la intención de visitar la tumba del profesor. No pudieron verla porque los restos del profesor no descansarán en su pueblo hasta el 2009, pero procuramos que su viaje no fuera en balde enseñándoles la casa y algunas cosas del profesor. Por supuesto, estuvimos hablando. Sara nos contó sus experiencias como alumna y el modo en que el profesor y sus cursos la habían ayudado a superar circunstancias difíciles. José Mir Rocafort, el profesor Fassman, falleció hace dieciséis años. Que después de tanto tiempo le recuerden y emprendan un viaje largo para ver sus cosas es, sin duda alguna, la mayor evidencia del bien que hizo a sus alumnos y pacientes. Gracias a todos en su nombre.

Y no podemos hablar de testimonios sin destacar que en Sort muchos vecinos han hurgado en sus memorias para contarnos lo que recuerdan de él o lo que oyeron contar a sus padres y a sus abuelos. Son testimonios imprescindibles en los que surge lo que fue este pueblo durante todo el siglo pasado con una calidez y un color muy difíciles de encontrar en un libro de historia. En la próxima entrada les ofreceremos un resumen de lo más interesante que nos han contado.

Terminamos con buenas noticias. Si nada se tuerce, nuestro amigo Rodomago vendrá desde Buenos Aires en el 2009 para ofrecernos una conferencia-espectáculo dentro de las actividades del centenario del nacimiento del profesor. Como habrán leído en otras entradas, Rodolfo Larrart es, además de mago, coleccionista y a él le debemos la película "Fascinación" en la que el profesor actuó en 1949 y de la que pueden ver dos escenas desde la web, programas y anuncios de las distintas épocas en las que el profesor actuó en Buenos Aires.

Otro amigo, Raimons, nos comunica el deseo de asistir a las actividades del centenario junto a Luis Pardo, Wody Aragón y Anthony Blake. Sort será una fiesta con lo mejor de los mejores. Entonces sentiremos, como nunca, que la fiesta no pueda concluir con un espectáculo del profesor Fassman.

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